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LA EVALUACI�N Y EL AN�LISIS
DE POL�TICAS P�BLICAS

 

El an�lisis de pol�ticas p�blicas lo define Dunn (1994: 416) como �an applied social science discipline that employs multiple methods of inquiry, in contexts of argumentation and public debate, to create, critically assess, and communicate policy relevant knowledge�. En el proceso de creaci�n de conocimiento relevante para la elaboraci�n de pol�ticas p�blicas, los analistas de pol�ticas p�blicas investigan las causas, las consecuencias y el desempe�o de las pol�ticas p�blicas y los programas.

Para Duna, el an�lisis de pol�ticas p�blicas es una metodolog�a para formular problemas con la finalidad de buscar soluciones. Esta metodolog�a incorpora cinco procedimientos generales: estructuraci�n de problemas, pron�stico, recomendaci�n, monitoreo y evaluaci�n. De manera tal que la evaluaci�n forma parte integral del proceso de an�lisis de pol�ticas p�blicas.

El an�lisis de pol�ticas p�blicas es un proceso c�clico: definici�n del problema, escogencia de pol�ticas, monitoreo o evaluaci�n de los resultados de esas pol�ticas y redefinici�n del problema. La evaluaci�n es usualmente considerada como la etapa de postimplementaci�n, dise�ada para determinar la efectividad del programa y facilitar la reorientaci�n o terminaci�n del mismo (Dery 1984: 104).

La evaluaci�n de Pol�ticas P�blicas

Dunn (1994: 84) define la evaluaci�n como un �policy-analytic procedure used to produce information about the value or worth of past and/or future courses of action�. Lo interesante de esta definici�n es que establece de manera expl�cita el car�cter valorativo, en el sentido de valores �ticos, de la evaluaci�n.

Por su parte, Weiss (1998: 4) considera la evaluaci�n como �the systematic assessment of the operation and/or the outcomes of a program or policy, compared to a set of explicit or implicit standards, as a means of contributing to the improvement of the program or policy�. Para ella, la evaluaci�n se enfoca no solo en los resultados, sino que tambi�n estudia los procesos.

La evaluaci�n formula juicios sobre lo deseable de las pol�ticas p�blicas o programas, e intenta determinar los valores que est�n detr�s de sus objetivos. El objetivo de toda pol�tica p�blica debe ser la resoluci�n de un problema social, definido �ste como �un contraste entre un estado de cosas observado y una expectativa valorada� (MacRae 1985: 21). Por ello MacRae propone el uso de valores finales, o valores intr�nsecos, tales como el bienestar econ�mico, la equidad o la calidad de vida, en la definici�n de los problemas sociales. Esto permite establecer prioridades en la atenci�n de los problemas y facilita la formulaci�n de pol�ticas para resolverlos. En palabras de Dery (1984: 9), �proposals for action should assume that certain values are to be served�.

La funci�n m�s importante de la evaluaci�n es proporcionar informaci�n acerca del desempe�o de las pol�ticas p�blicas, es decir, �the extent to which needs, values, and opportunities have been realized through public action� (Dunn 1994: 405). Dicho de otra manera, permite detectar las discrepancias entre el desempe�o real de las pol�ticas p�blicas y el esperado, as� como su contribuci�n al alivio de los problemas p�blicos.

Weiss (1998) divide las funciones de la evaluaci�n en dos �reas: el proceso de toma de decisiones y el aprendizaje organizacional. En la primera, la evaluaci�n contribuye a la reestructuraci�n de problemas y a la formulaci�n de nuevas pol�ticas o reformulaci�n de aquellas que no est�n cumpliendo sus objetivos. En otras palabras, la evaluaci�n permite una mejor toma de decisiones en cuanto a la planificaci�n de programas y la asignaci�n de presupuesto. �The expectation has been programs that yield good results will be expanded; those that make poor showings will be abandoned or drastically modified� (Weiss 1998: 10).

En cuanto al aprendizaje organizacional, la evaluaci�n suministra retroalimentaci�n al personal que implementa el programa, suministrando informaci�n sobre lo que est�n haciendo, c�mo est�n respondiendo los beneficiarios y qu� variables externas est�n incidiendo en el programa. Por otro lado, los gerentes del programa pueden aprovechar la evaluaci�n para resaltar al personal las metas del mismo. Adem�s, la evaluaci�n permite la generaci�n de conocimiento para entender mejor las intervenciones sociales, aunque pocas evaluaciones se hacen con este fin. Tambi�n la evaluaci�n sirve para la rendici�n de cuentas, es decir, para que el p�blico se entere de lo que est�n logrando los organismos p�blicos con los fondos que manejan. Finalmente, la evaluaci�n permite registrar la historia del programa para que otros puedan derivar lecciones del mismo.

Los principales criterios para la evaluaci�n de pol�ticas p�blicas son: efectividad en el logro del valor final, eficiencia para alcanzar ese logro, adecuaci�n del objetivo logrado para la soluci�n del problema p�blico, equidad en la distribuci�n de los beneficios y los costos, y satisfacci�n de los beneficiarios.

Al momento de evaluar un programa es importante conocerlo bien, entender cu�les son las �teor�as de cambio� del programa. Estas teor�as no son otra cosa que �a set of hypotheses upon which people build their program plans. It is an explanation of the causal links that tie program inputs to expected program outputs (Weiss 1998: 55). De modo que la teor�a del programa no es otra cosa que los mecanismos que median entre la implementaci�n del programa y la obtenci�n de los resultados deseados.

Comprender las teor�as de cambio del programa es la base para su evaluaci�n. El evaluador puede dise�ar la evaluaci�n para seguir la pista a la realizaci�n de los supuestos impl�citos en la teor�a. Weiss (1998) se�ala dos grandes ventajas de realizar la evaluaci�n bas�ndose en la teor�a: una es que el evaluador puede detectar posibles fallas en el programa sin tener que esperar a los resultados de largo plazo; la otra que le ayuda a explicar c�mo y por qu� ocurrieron los efectos del programa.

Pero no s�lo el evaluador se beneficia con la elaboraci�n de teor�as de cambio del programa. Los dise�adores de programas, as� como los funcionarios que los implementan, se ven obligados a explicar de manera expl�cita sus supuestos y examinar la l�gica de sus ideas. Por otro lado, las bases te�ricas del programa pueden ser de gran utilidad para implementar programas similares.