Darbelio Agat�n Lorenzo
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Como en todas las ciencias, los debates y an�lisis en torno a las investigaciones parecieran no agotarse. Por lo que en el siguiente apartado, se�alaremos cu�les son los estudios cient�ficos que se han realizado sobre estructura familiar, y qui�nes han abordado el debate sobre el tema.
Rodolfo Tuir�n (1990) enfatiza que, a�n cuando existen investigaciones sobre la conformaci�n de la estructura familiar todav�a es escaso el conocimiento acumulado acerca del grado de complejidad de la estructura familiar, sus variaciones regionales y sociales, as� como sus rasgos de continuidad o cambio.
La estructura familiar es definida por algunos autores de la manera siguiente:
Para Goldani Altmann (1983), la estructura familiar es un v�nculo que persigue la producci�n de bienes y servicios, que act�a a trav�s de la familia como instancia mediadora, para lograr un mejor desarrollo social y econ�mico.
Gilles Ferr�ol (1991), otro investigador de las dos �ltimas d�cadas del siglo pasado, se�ala que la estructura familiar, es un concepto mucho m�s amplio que agrupa a un conjunto de elementos como: los sistemas de posiciones en las familias y los hogares, las relaciones de poder y de subordinaci�n, as� como el reparto de tareas, de responsabilidades y de la herencia.
La estructura de la familia de acuerdo con Beavers (1995), contiene un rubro relacionado con el poder manifiesto, el cual se refiere a las relaciones de poder que la familia observa en sus interacciones. Se mide mediante una escala que puede variar desde lo ca�tico a lo igualitario.
As� en los an�lisis realizados por investigadoras de corte latino como: Marina Ariza y Orlandina De Oliveira (2003), en una de sus indagaciones sobre estructura familiar, aseveran que las transformaciones sociodemogr�ficas, socioecon�micas y culturales por las que han atravesado las sociedades latinoamericanos en las �ltimas d�cadas han afectado las estructuras familiares, su organizaci�n y din�mica interna, as� como las concepciones masculinas y femeninas sobre la vida familiar.
Tales transformaciones son productos de la movilidad demogr�fica internacional que se ha dado en el continente latinoamericano y que ha venido a transformar las estructuras sociales, demogr�ficas y econ�micas de las familias latinas donde uno � m�s de sus integrantes tuvieron que emigrar hacia otro pa�s.
En ese sentido, coincide con la opini�n de otro investigador latino, espec�ficamente del pa�s el Salvador, Rubio Fabi�n (1999), quien asegura que el fen�meno de la migraci�n internacional, particularmente hacia los Estados Unidos, tiene en nuestro pa�s una especial significaci�n e importancia. No es para menos, ya que dicho fen�meno ha producido dr�sticos cambios en la din�mica socioecon�mica del pa�s, sobre todo durante la d�cada de los noventa. A tal punto ha llegado esos cambios que no es aventurado afirmar que no es posible entender el Salvador de hoy en d�a sin el fen�meno de la migraci�n internacional.
Vemos entonces, como en la actualidad existen regiones del mundo, o localidades de un pa�s, que ya no se conciben como tales, sino est�n inmersas dentro de esta problem�tica de expulsi�n de sus pobladores hacia otro pa�s. Tal es el caso de M�xico.
Am�rica Rodr�guez, relaciona este fen�meno con el nivel educativo que tienen las poblaciones migrantes y sostiene �en la �ltima d�cada la educaci�n y la migraci�n han sido los dos factores m�s importantes en los procesos de movilidad social, que les ha marcado y les ha llegado a transformar sus condiciones de vida y les ha permitido lograr un ascenso social en algunos sectores de la poblaci�n� (Rodr�guez, 1999: 242)
Retomando la postura que se�ala la investigadora Rodr�guez, se aprecia una fuerte relaci�n entre la educaci�n con el fen�meno migratorio, a tal grado que esto motiva a�n m�s el proceso de cambio de residencia de una poblaci�n. Lo cual afecta tambi�n en �ltima instancia cambios en la estructura familiar.
As� tambi�n, desde el punto de vista demogr�fico, es de relevancia el estudio y an�lisis de la conformaci�n de las estructuras familiares y la nueva recomposici�n que est�n teniendo las familias mexicanas producto de la emigraci�n, fundamentalmente de hombres y mujeres j�venes, generando con ello, una reestructuraci�n demogr�fica de la poblaci�n que permanece en los lugares expulsores. Por lo tanto sus efectos se plasman en un primer momento el nivel local.
Lo que significa que -bajo esa tendencia- en un mediano y largo plazo, representar� para las localidades expulsoras de migrantes, una conformaci�n de su poblaci�n eminentemente de adultos mayores y ni�os, acompa�ados s�lo por mujeres.
Problema que se va manifestando en la dependencia econ�mica, producto del envejecimiento de su poblaci�n y de todos los familiares que se quedan al cuidado de sus viviendas y hogares. Ya que con esta nueva estructuraci�n familiar, los que se van tienen que proveer de alimentos a los que se quedan, o de lo contrario, estos adultos mayores y mujeres sin esposos presentes, est� condenados a vivir de los programas asistenciales del gobierno en sus diferentes niveles, pese a que ellas puedan en un momento determinado proveerse del sustento b�sico familiar, sobre todo para sus hijos.
Desde las vertientes de la demograf�a; Ana Mar�a Goldani Altmann (1983), de la Fundacao Sistema Estadual de Analise de dados-SEADE- Grupo Especial de Analise Demogr�fica -GEADE- Sau, Paulo, Brasil, en su obra que habla de la �Estructura Familiar e Transicao Demogr�fica; o caso do Brasil�, sostiene que la familia, como instancia mediadora entre las variables de desarrollo social y econ�mico en el comportamiento demogr�fico, act�a a trav�s de su estructura familiar como un v�nculo que persigue la producci�n de bienes y servicios, que le permite su reproducci�n y aseguramiento de su desarrollo social. Existe por tanto una relaci�n intr�nseca entre familia, econom�a y sociedad.
En M�xico, tambi�n se han abordado estudios sobre la conformaci�n de la estructura familiar, Carlos Javier Echarri C�novas (2003), en su obra �Hijo de mi hija, estructura familiar y salud de los ni�os en M�xico�, da cuenta de la conformaci�n de la estructura familiar, tomando como referencias variables como la salud p�blica, la natalidad y la mortalidad infantil, as� como los factores socioecon�micos, la instrucci�n de la madre, la ocupaci�n del padre o la clase social de �stos y de los factores del entorno que los rodean, los cuales dan origen a esta conformaci�n de la estructura familiar, dentro de la sociedad mexicana.
As� Echarri, en el transcurso de su investigaci�n, va confirmando hip�tesis, sobre la influencia que ejerce la natalidad, la mortalidad infantil, la salud y dem�s variables mencionadas con anterioridad, en la conformaci�n de la estructura familiar en M�xico, misma que analiza desde el punto de vista demogr�fico. Centra su enfoque en la salud infantil como variable importante en la conformaci�n de esta nueva estructura de las familias mexicanas, sustentada en esa variable de mantener a una poblaci�n sana, pero en especial de ni�os, como integrantes principales en la estructura familiar.
A pesar de su aporte, deja de lado la variable migraci�n internacional, como una de las variables demogr�ficas de peso en la conformaci�n de las nuevas estructuras familiares. Tal es el vac�o por lo general que se encuentra, en las investigaciones sobre estructura familiar.
Br�gida Garc�a Guzm�n (2002), en su obra intitulada; �Poblaci�n y sociedad al inicio del siglo XXI�: del Centro de Estudios Demogr�ficos y de Desarrollo Urbano, (COLMEX, 2002), se�ala que la poblaci�n de M�xico creci� en forma considerable en el pasado siglo XX, debido al descenso de la mortalidad y a la permanencia de altos niveles de fecundidad hasta mediados de los a�os sesenta. Analiza la conformaci�n demogr�fica de la poblaci�n, desde dos perspectivas �nicamente: el descenso de la mortalidad y el incremento en la fecundidad, analiza la conformaci�n familiar que tiene la sociedad producto de estas dos variables. Sin tomar en cuenta al igual que otros autores, que el fen�meno migratorio es una nueva forma de c�mo la sociedad y la familia, puede ir en disminuci�n en su conformaci�n cuantitativa y recomponer su estructura demogr�fica familiar.
Hace referencia por igual, a la enorme y evidente necesidad de vincular los an�lisis de las tendencias poblacionales con los procesos sociales y econ�micos que les dan origen y que son a su vez modificados por la din�mica demogr�fica, aunque deja entrever cuando usa los conceptos de procesos sociales, que puede estar refiri�ndose a los procesos demogr�ficos, pero lo trascendental -el vac�o- es que no lo analiza.
Por su parte el investigador Manuel Ordorica Mellado (2002) en su estudio �Un viaje en el tiempo por la demograf�a de M�xico�, analiza tambi�n la conformaci�n de una estructura familiar dentro de la sociedad por igual con dos variables demogr�ficas: fecundidad y mortalidad. En su investigaci�n nos conduce por un viaje en la demograf�a de M�xico; c�mo estamos y hacia d�nde vamos en t�rminos de la composici�n poblacional, con los diferentes comportamientos de �stas dos variables que �l examina.
Y efectivamente sostiene que las perspectivas demogr�ficas son un instrumento �til en la programaci�n econ�mica y social, ya que permiten estimar los requerimientos futuros en materia de empleo, educaci�n, vivienda y seguridad social, entre otros aspectos. Adem�s, sirven para conocer mejor el pasado. Las proyecciones de poblaci�n ofrecen la posibilidad de vislumbrar escenarios deseables acordes con el desarrollo del pa�s.
En su an�lisis -importante por igual-, no considera el fen�meno migratorio internacional como un factor de incremento o disminuci�n de los miembros de una sociedad o de la familia. Tal an�lisis podr�a aportar la variable migraci�n hoy d�a fundamental, que permita tomar decisiones en la planeaci�n de los servicios a los que el autor hace referencia.
Otros investigadores como Lerner y Quesnel (1990), analizan la estructura de la familia no como variable independiente sino como expresi�n de la organizaci�n social a nivel nacional, regional y local, considerando como sus determinaciones fundamentales, la forma de organizaci�n en la producci�n de bienes y servicios y los cambios en la din�mica demogr�fica que los grupos dom�sticos o familias han sufrido en el pasado, provocando con esto nuevas reconfiguraciones sociales y econ�micas al interior del seno familiar.
Lo que hace vislumbrar que, estas organizaciones sociales llamadas familias como ellos las denominan, tienen una forma de ordenaci�n como tal, que les permite consolidar sus estructuras familiares en funci�n de las experiencias del pasado, tomando en cuenta que estos cambios demogr�ficos, son producto de la fecundidad y mortalidad, incluyendo a la migraci�n internacional, que pudiera ocurrir en alguno (s) de los integrantes del hogar.
Esto a decir de Tuir�n y Partida que �dentro de la sociedad mexicana �y al interior de cada uno de los grupos sociales que la integran- se entremezclan formas nuevas y viejas de convivencia de organizaci�n familiar, producto de la migraci�n internacional� (Tuir�n y Partida, 1990: 1)
Y por �ltimo, revisando a estos investigadores Virgilio Partida y Rodolfo Tuir�n (2002), quienes han realizado estudios sobre la estructura familiar en M�xico como se se�al� en el anterior p�rrafo, en donde hablan sobre la conformaci�n demogr�fica de la poblaci�n en M�xico, incluyendo en su an�lisis �Evoluci�n futura de la poblaci�n mexicana: envejecimiento y bono demogr�fico� una tercera variable -la emigraci�n internacional- y no �nicamente los aspectos de nacimientos y decesos poblacionales, como aspectos demogr�ficos que vienen a conformar una nueva estructura familiar en los lugares de expulsi�n de estos migrantes.
Y para reafirmar sus hip�tesis de trabajo en su investigaci�n se�alada, realiza tres proyecciones program�ticas que resultan de las premisas �nicas de fecundidad, mortalidad y migraci�n, las cuales ilustra en su pir�mide poblacional.
Para ello, las variables de fecundidad, mortalidad y migraci�n las proyecta para el a�o 2050, bajo tres hip�tesis que llama; variantes, baja, media y alta.
En esta pir�mide poblacional, proyectada para el a�o 2050, los investigadores plantean, como ser� la conformaci�n demogr�fica del pa�s, bajo la hip�tesis de una baja tasa de natalidad, una tasa media de mortalidad, pero sobre todo si existe una alta tasa de migraci�n de mexicanos, como actualmente se observa.
Obs�rvese como la base piramidal viene estrech�ndose hacia su base, a partir del cohorte de los 55 a 59 a�os de edad, haci�ndose cada vez m�s estrecha hacia los dem�s intervalos de la pir�mide, principalmente del cohorte que va de los 0 a 9 a�os de edad en ambos sexos, esto significa baja tasa de natalidad.
Por �ltimo se aprecia, que la poblaci�n que tendr� entre 50 y 60 a�os, ser� el intervalo m�s largo de la pir�mide y hacia arriba la poblaci�n adulta mayor que requerir� mayor atenci�n social y tendr� una mayor dependencia de la poblaci�n de entre 14 y 50 a�os de edad. Es decir la PEA, si no se es capaz de generar el suficiente empleo, se estar� en un verdadero problema econ�mico y social. Esto se refiere al envejecimiento de la poblaci�n por un lado, pero tambi�n a la fuga de j�venes que representan la ventana demogr�fica y que son parte de esa PEA, que se est� trasladando hacia otro pa�s.
Concluye su estudio sosteniendo �el futuro de la migraci�n internacional no es f�cil de prefigurar y, en consecuencia, presenta un mayor grado de incertidumbre, debido a la dificultad de anticipar cambios en los complejos y variados factores que inciden en el cuantioso �xodo de mexicanos hacia Estados Unidos�. (Partida y Tuir�n; 2002:30)
Son estos investigadores los pioneros y los primeros en contemplar la variable migraci�n internacional en su estudio demogr�fico, tal es su aportaci�n al estudio de los cambios en la estructura familiar. Pero su limitaci�n es que su an�lisis lo realizan a nivel macro o nacional.
De los investigadores internacionales y nacionales que trabajan estructura familiar como: los europeos Tabutin (1984) y Bartiaux (1986); los latinoamericanos Goldani Altmann (1983); Alfredo Jaramillo (1972); los mexicanos, Carlos Echarri (2003); Manuel Ondorica (2002); Brigida Garc�a (1999); s�lo por mencionar algunos, han tomado en cuenta tan s�lo las variables demogr�ficas como la fecundidad y la mortalidad, en la conformaci�n de esta estructura familiares. Excepto Lerner y Quesnel (1990) quienes escriben sobre la din�mica demogr�fica tomando en cuenta a la variable migraci�n internacional, pero no profundizan en su estudio al respecto.
Virgilio Partida y Rodolfo Tuir�n (2002), como se se�al� en p�rrafos anteriores, son los �nicos te�ricos, que en este an�lisis hacen hincapi� en la migraci�n internacional y sus efectos en la conformaron de una nueva estructura familiar y su relaci�n con el bono demogr�fico.
Sin embargo, ese an�lisis no lo llevan a lo regional-local. Lo dejan a nivel macro, sin profundizar en la importancia que tiene el fen�meno de la migraci�n internacional en la conformaci�n de las nuevas estructuras familiares en las regiones y localidades expulsoras de un pa�s y la importancia que esto pudiera tener en el desarrollo regional.
Por lo que es necesario realizar estudios en las localidades expulsoras de migrantes internacionales, en estos niveles de an�lisis, con un enfoque multidisciplinario, que nos permita identificar nuevas agendas de investigaci�n local y regional.
Para fines de la investigaci�n y en consecuencia de que las anteriores definiciones sobre el concepto de estructura familiar, no satisfacen los requerimientos para la misma, en virtud, de que en algunas no contienen los objetivos de la presente investigaci�n y en otras, se consideran incompletas en su apreciaci�n demogr�fica, se ha construido un concepto propio, que satisfaga los objetivos de la presente tesis doctoral.
Con el fin de estudiar la estructura familiar en las zonas expulsoras de migantes de los lugares se�aladas en la presente disertaci�n, el concepto de familia se ha definido como: el grupo de personas que est�n emparentadas entre s�, las cuales mantienen relaciones multifuncionales y de cohabitaci�n en el mismo hogar, procurando la ayuda mutua y la solidaridad entre ellos.