David Flores Ruiz
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En el presente ep�grafe hacemos una breve caracterizaci�n de la demanda tur�stica de los parques naturales andaluces, tanto de sus aspectos cuantitativos -volumen y distribuci�n territorial y temporal- como de los cualitativos -caracter�sticas, motivaciones, transporte utilizado, gasto medio, etc.-, lo cual permitir� poner de manifiesto, una vez m�s, el diferente grado de desarrollo tur�stico de estos espacios naturales protegidos, esta vez desde el lado de la demanda. Sin embargo, antes de comenzar este an�lisis, se debe se�alar la falta de unas estad�sticas adecuadas, completas y actualizadas sobre la demanda tur�stica de los parques naturales andaluces, lo cual dificulta en gran medida la gesti�n activa de los flujos tur�sticos que visitan este tipo de destinos.
Esta escasez de datos sobre la demanda tur�stica deriva en buena parte de las evidentes dificultades t�cnicas existentes para la contabilizaci�n de visitantes en �mbitos de la extensi�n y complejidad socioecon�mica de estos espacios naturales protegidos. En este sentido, tan s�lo se dispone de estimaciones aproximadas (Consejer�a de Turismo y Deporte, 2000) o recuentos puntuales en instalaciones concretas, tales como las estad�sticas de la Consejer�a de Medioambiente sobre las visitas a sus instalaciones de acogida localizadas en estos espacios. Por otra parte, tambi�n se ha elaborado algunos estudios puntuales sobre la demanda tur�stica de determinados parques naturales, tales como los de: Flores (2002), Observatorio Tur�stico de la Provincia de Ja�n (2004) y Sancho et al (2003), entre otros.
As� pues, teniendo en cuenta estas limitaciones, para aproximarnos a la demanda tur�stica de los parques naturales andaluces vamos a considerar los escasos trabajos y estad�sticas elaboradas hasta la fecha, tales como las estad�sticas sobre visitas a las instalaciones de acogida e informaci�n, facilitada por la Consejer�a de Medioambiente, as� como los estudios realizados por: la Consejer�a de Turismo y Deporte (2003), el Consejo Superior de Investigaciones Cient�ficas (1995), Fuentes (1995), Fuentes (dir.) (2003), Sancho Royo et al (2003), Consejer�a de Turismo, Comercio y Deporte (2004), y Pulido (2005).
Caracter�sticas cuantitativas
Pese a las deficientes estad�sticas existentes sobre la afluencia de turistas a los parques naturales, tal como se recoge en el Plan Senda (Consejer�a de Turismo y Deporte, 2000: 86), todos los datos disponibles permiten afirmar la realidad de un muy considerable incremento de la afluencia de visitantes en los �ltimos a�os; alcanzando cifras de magnitud millonaria en algunos casos, que revelan la trascendencia econ�mica y social lograda por el fen�meno. De esta forma, si consideramos que los parques naturales para los que se dispone de informaci�n reciben un volumen de visitas a centros de visitantes similar al calculado para el conjunto de Espa�a -alrededor de un 10% de los que visitan estos espacios naturales protegidos -, y teniendo en cuenta que durante 2003 estos centros tuvieron una afluencia de 442.304 personas, se podr�a estimar el n�mero de visitantes al conjunto de parques naturales andaluces en 4,5 millones para el a�o 2003.
Por otro lado, si realizamos un an�lisis individualizado, considerando la afluencia de turistas a los centros de visitantes y puntos de informaci�n de cada uno de los parques naturales andaluces en el a�o 2003, como se observa en el cuadro 5.10, podemos constatar c�mo el grupo de parques naturales que reciben una mayor afluencia de turistas se corresponden con aquellos en los que se localiza la mayor parte de la oferta tur�stica. Estos parques naturales son: Cazorla, Segura y Las Villas -21,29%-, Sierra Nevada -17,87%-, Cabo de Gata-N�jar -16,19%- y Grazalema -9,34%-. Por consiguiente, una mayor demanda en �stos ha incentivado la concentraci�n de la oferta tur�stica en los mismos y, a su vez, una mayor y m�s variada oferta tur�stica en �stos supone un est�mulo y un factor de atracci�n para la demanda tur�stica. En definitiva, todo ello incide en una distribuci�n irregular tanto de la oferta como de la demanda tur�stica en los parques naturales andaluces.
Si consideramos la afluencia de turistas a los centros de visitantes �mes a mes� pueden distinguirse claramente, de forma general y para el conjunto de parques naturales, dos per�odos en los que se concentran los mayores vol�menes de visitas. Por un lado, en los meses de verano -agosto y septiembre, fundamentalmente- y por otro en Semana Santa -marzo o abril, dependiendo el per�odo en la que �sta tenga lugar-. Por tanto, adem�s de darse una concentraci�n espacial o territorial de la demanda tur�stica, tambi�n se produce una concentraci�n temporal, poni�ndose de manifiesto la necesidad de impulsar un proceso de desestacionalizaci�n, de tal forma que esta estrategia se configura como una de las m�s importantes a la hora de acometer un desarrollo tur�stico sostenible para estos territorios.
En definitiva, todos estos datos nos llevan a afirmar c�mo en estos espacios naturales protegidos comienza a reproducirse los modelos de crecimiento tur�stico que experimentaron los destinos de litoral durante las d�cadas de los sesenta y setenta, caracterizados �stos por una intensa concentraci�n, tanto especial como temporal, de la demanda tur�stica .
Caracter�sticas cualitativas
Como se ha comentado con anterioridad, no existen estudios espec�ficos sobre la caracterizaci�n de la demanda tur�stica de los parques naturales andaluces, aunque s� existen algunos que caracterizan a la demanda de turismo interior (Consejer�a de Turismo y Deporte, 2003) y de turismo rural en Andaluc�a (Consejer�a de Turismo, Comercio y Deporte, 2004). Por lo que, teniendo en cuenta, tal y como se recoge en el Plan Senda (Consejer�a de Turismo y Deporte, 2000), que un porcentaje muy importante de la demanda de turismo rural en Andaluc�a tiene como principales motivaciones la visita a los parques naturales -por encima del 50%-, podemos utilizar estos estudios como una primera aproximaci�n a la caracterizaci�n de la demanda tur�stica que visita los espacios naturales protegidos andaluces. As� pues, en el presente apartado seguimos, b�sicamente, el estudio que, sobre la demanda de turismo rural para el a�o 2003, elabor� la Consejer�a de Turismo, Comercio y Deporte, por ser �ste el m�s reciente.
Como se recoge en el citado estudio, una gran parte de los turistas que visitan el medio rural andaluz proceden de la propia comunidad -43%-, y, fundamentalmente, de las provincias de Sevilla, Granada y M�laga, con un 35,4%, 15,2% y 14,5% del mercado total andaluz, respectivamente. El 34% proceden del resto de Espa�a, fundamentalmente de las comunidades aut�nomas de Madrid -14,6%-, Catalu�a -7,5%- y la Comunidad Valenciana -5,7%-. Sin embargo, el turista que procede del extranjero representa s�lo un 23%. Por consiguiente, estamos ante un turismo de cercan�a y que, por tanto, organiza su viaje por cuenta propia, contratando el alojamiento directamente con el propietario -63,2%- o a trav�s de Internet -18,6%-, frente a la utilizaci�n de otros intermediarios como agencias de viajes -8,4%-, asociaciones de turismo rural -7,5%- o agencias inmobiliarias -0,6%-. Como consecuencia de ello, el principal medio de transporte utilizado es el coche -74,8%-, seguido del avi�n -20,4%-.
Un dato muy importante a tener en cuenta para comprender la organizaci�n particular de la visita al espacio rural andaluz lo encontramos cuando analizamos la forma de conocer los destinos tur�sticos visitados. En este sentido, un 39,9% conoce el destino rural que visita por experiencia propia y otro 38,7% por recomendaciones de amigos y similares, representando casi el 80% del total de turistas que visitan el espacio rural andaluz. En definitiva, esta forma de conocer el medio, como consecuencia de la cercan�a de los principales mercados, contribuye, en buena medida, a que el turista organice su viaje por cuenta propia.
El an�lisis de las actividades que practican los turistas en el destino visitado nos permite identificar al turista rural de este estudio con el turista que visita algunos de los parques naturales andaluces, pues est�n claramente vinculadas con los parques naturales -observaci�n de la naturaleza, senderismo, visitas a parques naturales-, representando casi el 60% de las actividades realizadas por el turista durante su estancia en el espacio rural andaluz.
Otro importante aspecto a destacar es la reducida estancia media del turista en el espacio rural visitado, ya que pr�cticamente el 75% de la clientela realiza estancias inferiores a tres d�as, mientras que de cuatro a siete d�as s�lo se mantiene un 19,4%. Este hecho tambi�n puede ser consecuencia de la cercan�a de este tipo de destino a los principales mercados emisores, as� como de una insuficiente oferta de actividades complementarias en el espacio rural andaluz, lo cual no incentiva al turista a quedarse un mayor n�mero de d�as en el lugar visitado, pues su experiencia tur�stica no se ve enriquecida por un alargamiento de la estancia en el mismo.
Respecto a las actitudes y motivaciones de la demanda tur�stica de los parques naturales andaluces, una informaci�n a tener muy en cuenta a la hora de definir una estrategia de gesti�n tur�stica sostenible en estos espacios naturales protegidos, siguiendo el trabajo de Pulido (2005) , en lo que se refiere a la valoraci�n que dan los directores-conservadores de los parques naturales andaluces a los visitantes de �stos, concluimos lo siguiente:
- En una valoraci�n entre 1 y 5, de los nueve aspectos contemplados , en seis de ellos el valor de la mediana se sit�a en 2, lo que da una idea inicial del escaso reconocimiento de la actitud de los visitantes por parte de quienes se encargan directamente de su gesti�n.
- Sin embargo, llama la atenci�n la variable �sensibilidad ambiental�, obteniendo un valor m�nimo de 2 y m�ximo de 5, con una mediana de 3. Se trata de la variable mejor valorada, lo que significa que los t�cnicos aprecian la conciencia medioambiental de los visitantes, si bien a�n no toma valores realmente importantes.
- Por el contrario, los gestores de estos espacios naturales protegidos atribuyen a los visitantes una escasa disposici�n a pagar por disfrutar de algunas instalaciones y servicios de uso p�blico, lo que se convierte en un problema a la hora de implementar determinados mecanismos de gesti�n tur�stica. Ello no es m�s que una consecuencia del, a�n, valor medio que toma la variable, comentada en el punto anterior, de �sensibilidad ambiental�.
- Las variables sobre las que existe una mayor dispersi�n y, por consiguiente, un mayor desacuerdo entre los encuestados, son las relativas a la �cultura (formaci�n) medioambiental� de los visitantes, �auto-responsabilidad� y su �inter�s por participar en actividades de educaci�n ambiental�.
- Por el contrario, en la variable donde existe un mayor consenso es el �respeto de las normas de conducta indicadas en cada zona del parque natural�. Esta variable, junto con la �sensibilidad ambiental�, es una de las m�s valoradas.
Respecto a las motivaciones que impulsan a la demanda tur�stica a visitar los parques naturales andaluces, seg�n sus directores-conservadores, las m�s habituales son: �pasear y disfrutar del paisaje� (4,08 sobre 5), �pasar un d�a de campo� (3,88 sobre 5) y �organizar una actividad social� (3,48), mientras que las menos comunes son: �saber m�s que la gente que vive en la zona� (1,74) y �aprender m�s de la naturaleza� (2,35). Por lo que, una vez m�s, se constata que, aunque la demanda tur�stica, cada vez, est� m�s concienciada y es m�s sensible respecto al medioambiente, su predisposici�n a aprender determinados aspectos y a pagar por realizar determinadas actividades ligadas al patrimonio de los parques naturales es mucho menor, lo cual dificulta, como coment�bamos anteriormente, la utilizaci�n de determinados instrumentos -precios para la realizaci�n de determinadas actividades, elaboraci�n de programas de formaci�n e interpretaci�n, etc.- que ayuden a implementar una estrategia de desarrollo tur�stico sostenible y competitivo en estos espacios.
Estos datos tambi�n nos reafirman lo apuntado en el cap�tulo IV respecto a la consideraci�n del turismo practicado en los parques naturales andaluces como un turismo de naturaleza gen�rico, en el que la principal motivaci�n de la demanda es el descanso y la contemplaci�n del paisaje en un entorno natural. Por lo que, como se puede extraer de esos mismos datos, el desarrollo de turismos espec�ficos y, entre ellos del ecoturismo, est�n a�n escasamente desarrollados.
Por otro lado, la mayor dispersi�n en las respuestas que se han producido en variables tales como: �conocer nuevos lugares�, �observaci�n de fauna�, �visita a monumentos� y �hacer turismo activo� se debe a la existencia de una demanda tur�stica distinta para diferentes parques naturales. En este sentido, la heterogeneidad en las caracter�sticas, recursos naturales y capacidades de aprovechamiento tur�stico de los distintos parques naturales andaluces, provoca, a su vez, una diversificaci�n de las motivaciones de los visitantes de dichos entornos naturales (Gesti�n y Desarrollo de Inversiones Tur�sticas, 1996).
Por consiguiente, teniendo en cuenta la heterogeneidad de la demanda tur�stica, la diversidad de recursos tur�sticos y el diferente grado de desarrollo que presentan los parques naturales andaluces, como venimos defendiendo a lo largo de este apartado, se hace necesario abordar un an�lisis espec�fico de cada uno de estos espacios para, de esta forma, aplicar una estrategia de desarrollo tur�stico sostenible y competitiva adaptada a sus diferentes realidades tur�sticas. En este sentido, las generalizaciones que venimos haciendo sobre el desarrollo tur�stico de los parques naturales andaluces, en su conjunto, ya sea sobre la oferta o demanda tur�stica, deber�n tomarse con ciertas reservas y como una primera aproximaci�n a la realidad tur�stica de �stos.