Francisco Jos� Calder�n V�zquez
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CONCLUSI�N 1.- La configuraci�n del turismo como matriz relacional responde a la transversalidad del mismo y a su capacidad de poner en contacto distintas dimensiones de la realidad. La matriz relacional implica la necesidad de plantear modelos hol�sticos para la comprensi�n y gesti�n del fen�meno tur�stico, que tengan en cuenta las diferentes dimensiones que dicha matriz integra y promuevan el equilibrio entre las mismas.
CONCLUSI�N 2.- La matriz relacional tur�stica acent�a y afirma la necesidad de generar tejido organizativo y relacional que como una especie de membrana vertebre y articule las distintas dimensiones de la matriz relacional tur�stica.
CONCLUSI�N 3.- La relaci�n entre el turismo y el desarrollo econ�mico de una zona o territorio obedece m�s a criterios de oportunidad de la producci�n tur�stica que de virtualidad de la misma, por cuanto que existen sectores o segmentos de activada econ�mica m�s id�neos que el turismo de cara a la generaci�n y profusi�n de linkages econ�micos.
CONCLUSI�N 4.- El turismo aparece como un sector cr�tico para la econom�a de los pa�ses en v�as de desarrollo y para las zonas econ�micas perif�ricas del mundo desarrollado puesto que la producci�n tur�stica suele resultar muy accesible por sus caracter�sticas para este tipo de entornos.
CONCLUSI�N 5.- Se observa una evoluci�n notable en la consideraci�n del turismo en la literatura econ�mica pasando desde posicionamientos negativistas hasta el actual cuasi consenso en su car�cter de soporte econ�mico fundamental.
CONCLUSI�N 6.- Se considera a la intersectorialidad y al efecto multiplicador como los elementos decisivos del turismo de cara su faceta como instrumento promotor del desarrollo econ�mico.
CONCLUSI�N 7.- El paradigma de la sostenibilidad ha devenido una suerte de lugar com�n en el curso de la �ltima d�cada como principio orientador de las actividades tur�sticas si bien la contradicci�n entre declaraciones pro sostenibilidad y pr�cticas habituales poco o nada sostenible.
CONCLUSI�N 8.- Las Fugas de valor o leakages se configuran como el principal obst�culo en la relaci�n turismo - desarrollo. Evitar o minimizar el efecto de las fugas de valor supone aplicar modelos clustering o relaci�nales de base local-territorial, creando entornos favorables a la producci�n tur�stica por parte de las instituciones y las empresas promoviendo la generaci�n de cadenas de proveedores - suministradores locales.
CONCLUSI�N 9.- El despegue del turismo rural obedece a una yuxtaposici�n de factores que responde a la necesidad de diversificaci�n econ�mica de las actividades en el medio rural seg�n los principios de la pluriactividad agr�cola, el cambio en las tendencias de la demanda tur�stica y la instrumentaci�n del turismo rural como mecanismo de fomento en �reas rurales y buque insignia de la pol�tica de desarrollo rural.
CONCLUSI�N 10.- A pesar de no existir una definici�n com�nmente aceptada de turismo rural, si que existen una serie de se�as de identidad propias y caracter�sticas de �ste como son la territorialidad, el contacto con el genus loci, la cultura rural y el car�cter peculiar del agente productor la empresa tur�stica rural.
CONCLUSI�N 11.- Los impactos tanto positivos como negativos que genera la implementaci�n de actividades tur�sticas rurales en el medio rural se amplifican en su intensidad a producirse en una escala territorial reducida, lo que los hace particularmente visibles tanto en lo bueno como en lo malo.
CONCLUSI�N 12.- El turismo rural no puede ser considerado una suerte de panacea contra los males econ�micos de un territorio, por ello su rol dentro de la estrategia de desarrollo rural aunque sea importante tiene que ser necesariamente limitado, debiendo estar en equilibrio con otros componentes de la misma
CONCLUSI�N 13.- El conjunto de efectos e impactos tanto positivos como negativos que genera el turismo rural conlleva que la implementaci�n de actividades tur�sticas rurales deba ser guiada por un plan de acci�n pormenorizado, plan que debe minimizar los impactos negativos y optimizar los positivos.
CONCLUSI�N 14.- La planificaci�n aparece considerada como una fase decisiva en el proceso de desarrollo tur�stico si bien no deber�a identificarse planificaci�n con plan, es decir no deber�a limitarse la planificaci�n al aspecto documental de la misma, sino que deber�a la aplicaci�n operativa de la misma
CONCLUSI�N 15.- La planificaci�n debe operarse siguiendo la concepci�n del turismo como matriz relacional, teniendo en cuenta todas sus dimensiones y respetando el necesario equilibrio entre las mismas. La planificaci�n debe incorporar un sesgo market oriented fundamental.
CONCLUSI�N 16.- Se hace necesaria la revisi�n del concepto de capacidad e acogida y de su funcionalidad en el esquema planificador, pasando del conservacionismo hacia la configuraci�n de los contenidos de la actividad tur�stica rural, resultando decisiva en la configuraci�n de los productos tur�sticos y de la oferta tur�stica de la zona en cuesti�n.
CONCLUSI�N 17.- El proceso productivo del turismo presenta un car�cter monosecuencial, integrando simult�neamente las fases de producci�n, promoci�n y comercializaci�n en una �nica secuencia productiva que se realiza in situ ante el consumidor, por lo que las funciones de promoci�n y comercializaci�n presentan una importancia cr�tica en el conjunto del proceso.
CONCLUSI�N 18.- La materia prima procesada y transformada en productos tur�sticos est� constituida por los recursos o factores de atracci�n que despliegan una suerte de campo magn�tico de atracci�n del flujo tur�stico en su zona de influencia. Por ello una tarea b�sica de la planificaci�n deber�a ser la identificaci�n de tales recursos pero ello debe producirse en un contexto planificador donde la evaluaci�n del potencial tur�stico sea el referente fundamental de manera que se promuevan productos tur�sticos viables y no una especie de cat�logo de recursos no imbricados a los equipamientos, servicios y empresas tur�sticas existentes en el territorio.
CONCLUSI�N 19.- La planificaci�n no puede omitir el rol decisivo de la empresa tur�stica rural en el proceso productivo del turismo rural como transformador de la materia prima, generador de valor a�adido y configurador de productos.
CONCLUSI�N 20.- La planificaci�n del turismo rural deber�a construirse en funci�n de la evaluaci�n del potencial tur�stico zonal, ello posibilita notables econom�as de escala y la minimizaci�n de los costes de oportunidad por ello deber�a ser configurada como la fase previa o umbral del proceso planificador
CONCLUSI�N 21.- La empresa tur�stica rural, como empresa de servicios debe considerar en todo momento el rol esencial del cliente-comprador al ejecutarse la prestaci�n del servicio in situ, por lo que el cliente dispone de elementos de juicio para valorar y evaluar la calidad de la prestaci�n deviniendo el referente de la actividades de la empresa, debiendo orientarse la actividades de la empresa a la satisfacci�n de las necesidades y deseos del cliente.
CONCLUSI�N 22.- El turista-cliente parte de una visi�n holistica o conjunta del servio tur�stico superando la visi�n individualizada o parcial de los distintos prestadores del servicio. Esta visi�n holistica resulta decisiva en la selecci�n del destino y compra del producto, as� como en los juicios de valor que se emitan sobre el destino / producto.
CONCLUSI�N 23.- Dado que las expectativas del cliente abarcan un conjunto de factores considerados como una suerte de sistema, resultado de la interacci�n de los distintos factores que intervienen en el proceso de despliegue del servicio tur�stico. La respuesta de proveedores y suministradores y prestadores del servicio a dicho desaf�o deber�a ser en correspondencia sist�mica.
CONCLUSI�N 24.- Dar adecuada respuesta a la satisfacci�n de las necesidades del turista-consumidor de un producto / destino significa de una la deconstrucci�n de los atributos que generan expectaci�n en la demanda y por otra tratar de responder a las necesidades y expectativas evitando la generaci�n de gaps, de cualquier forma todo ello se plantea como muy complicado para el prestador individualizado. Ello significa que la calidad en le turismo rural debe necesariamente implementarse con un formato aprior�stico que necesita de altas dosis de informaci�n y observaci�n nada f�ciles de conseguir en empresas de peque�a dimensi�n. .
CONCLUSI�N 25.- Dado el car�cter monosecuencial del proceso productivo tur�stico y su desarrollo vis a vis frente al cliente es fundamental lograr un cierto equilibrio entre las operaciones visibles de la secuencia de la prestaci�n del servicio, destinadas a lograr la satisfacci�n de las necesidades del cliente y realizadas ante sus ojos con las operaciones invisibles las que deber�an dar soporte, articul�ndose el conjunto a trav�s de la cadena de valor de la empresa.
CONCLUSI�N 26.- Los recursos humanos se configuran para la empresa tur�stica rural como activos fundam�ntale para la competitividad y rentabilidad de la misma siempre y cuando se integren en la consideraci�n de trabajadores del conocimiento (Knowledgeworker) generadores de valor para la empresa que gracias a sus mejores prestaciones y nivel de conocimientos logran un mayor nivel de satisfacci�n en los clientes. Por ello la formaci�n se convierte en un factor productivo para el desarrollo local �rural y no un mero instrumento de actualizaci�n.
CONCLUSI�N 27.- Se observa una profunda evoluci�n de las coordenadas de la formaci�n en la empresa tur�stica, prioriz�ndose las competencias personales o sociales sobre las de explotaci�n o profesionales. En dicha evoluci�n se observa el impacto de las nuevas tecnolog�as y el mayor nivel de exigencia de los clientes.
CONCLUSI�N 28.- El territorio o soporte territorial aparece como un componente y soporte fundamental en la producci�n tur�stica rural y un activo decisivo para la empresa tur�stica rural, ya que el territorio aporta el genus loci, los valores y cultura del mismo decisivos en el proceso de configuraci�n de productos tur�sticos rurales.
CONCLUSI�N 29.- La oferta tur�stica rural debe venir considerada desde una perspectiva sist�mica, donde los distintos elementos que la integran interact�an entre si. La combinaci�n de la oferta b�sica de alojamiento y restauraci�n con la de actividades complementarias es decisiva para el despliegue de una oferta moderna orientada al turista activo.
CONCLUSI�N 30.- La interacci�n entre la creciente demanda de productos tur�sticos rurales y el fomento y la promoci�n de las actividades tur�sticas rurales por las administraciones publicas ha propiciado el caldo de cultivo necesario para la aparici�n de las empresas tur�sticas rurales actuales. Por tanto las oportunidades de mercado existentes derivadas de la demanda y las facilidades financieras dadas por las instituciones han posibilitado la aparici�n de estas unidades empresariales.
CONCLUSI�N 31.- Los procesos de desarrollo local, en su dimensi�n de generaci�n de valor est�n �ntimamente ligados al hecho empresarial, a la creaci�n de nuevas empresas y a la consolidaci�n de las existentes. La interacci�n entre empresas dentro de un mismo territorio, de sus productos y actividades conlleva la generaci�n de un tejido empresarial productivo y organizativo que es un factor fundamental en el desarrollo econ�mico de un territorio. Por ello la generaci�n de tejido empresarial end�geno (Desarrollo emprenditorial) se considera un elemento estrat�gico en los esquemas de desarrollo end�geno territorial.
CONCLUSI�N 32.- El desarrollo emprenditorial necesita de dos premisas b�sicas, por una parte la existencia y consolidaci�n de empresas, individualmente consideradas y por otra la integraci�n de dichos sujetos empresariales a partir de esquemas de aglomeraci�n empresarial. Por tanto, no es suficiente la existencia de empresas individualizadas, adem�s es necesario que tales empresas act�en de manera conjunta o coordinada, o dicho de otra manera que la interactuaci�n empresarial natural se produzca en un contexto de integraci�n.
CONCLUSI�N 33.- El desarrollo emprenditorial parte de una visi�n de la empresa como organizaci�n relacional que necesita de toda una serie de imputs para poder producir sus outputs, es decir la empresa en su funcionamiento cotidiano mantiene toda una serie de relaciones, de flujo y reflujo con su entorno. Tales relaciones se concretizan normalmente con proveedores, normalmente otras empresas o empresarios, distribuidores y clientes, que pueden ser otras organizaciones empresariales, consumidores p�blicos o privados.
CONCLUSI�N 34.- El desarrollo emprenditorial centra su atenci�n m�s en el conjunto de empresas que opera en un territorio determinado que en la empresa individualmente considerada. El conjunto de empresas puede tener en com�n necesidades similares a nivel de imputs, proveedores comunes, mercados, tecnolog�as, etc. Si dichas unidades dejan de actuar aisladamente, y comienzan a interactuar de manera conjunta o �integrada�, podr�an fortalecer, atender u obtener en mejores condiciones tales elementos.
CONCLUSI�N 35.- Para el desarrollo emprenditorial el entorno territorial y socio institucional desempe�a un papel fundamental, en la competitividad empresarial de una determinada �rea territorial, en el sentido que puede afectar tanto positiva como negativamente al nacimiento desarrollo y consolidaci�n de un tejido empresarial o, por el contrario, a su extinci�n. La posici�n competitiva de las empresas en los mercados es el resultado de un esfuerzo conjunto de redes o conglomerados empresariales y territorio.
CONCLUSI�N 36.- La idea central del cluster tur�stico es la retenci�n y generaci�n de valor en el territorio donde se realiza la producci�n tur�stica, a partir del despliegue a lo largo de todo el sistema de valor de cadenas de proveedores locales, es decir, que el continuum de actividades econ�micas relacionadas entre si por la matriz relacional tur�stica se realice in situ y no sea necesario recurrir a proveedores extranjeros para satisfacer los consumos tur�sticos, lo que no parece f�cil en el contexto de la globalizaci�n.
CONCLUSI�N 37.- La relevancia actual del modelo �cluster� debe buena parte de su auge al efecto demostraci�n generado por su adopci�n y recomendaci�n por grandes instituciones y organismo internacionales como la OMT en el caso tur�stico o la OCDE, o el grupo BM que lo han promovido de forma sustancial.
CONCLUSI�N 38.- La tendencia a la del tejido empresarial en pymes y micropymes es una situaci�n de facto y como tal no es susceptible de tratamiento coyuntural, siendo necesarios otro tipo de planteamientos para abordar dicha problem�tica. Las tendencias a la fragmentaci�n, pulverizaci�n y atomizaci�n empresarial junto a la dispersi�n territorial de las Pymes tur�sticas rurales constituye un gran obst�culo para su consolidaci�n empresarial. Afrontar dicho desaf�o significa plantear procesos o esquemas de integraci�n empresarial que promuevan un cierto nivel de articulaci�n empresarial en un universo caracterizado por su enorme dispersi�n.