Francisco Jos� Calder�n V�zquez
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Los perfiles del turismo rural como tal actividad tur�stica aparecen difusos, no existiendo un consenso acad�mico o legal sobre el concepto de Turismo Rural, problema puesto ya de relieve por la propia Comisi�n Europea (1990) quien afirma las dificultades existentes, dada la inexistencia de definiciones y fronteras conceptuales exactas, no ya para el concepto de Turismo Rural sino incluso de espacio rural, conceptos que pueden englobar acepciones muy distintas en funcion de los paises.
Ante este panorama, existe todo un conjunto bastante disperso de definiciones que contempladas desde una �ptica integradora podr�an ayudar a una mejor precisi�n el concepto de turismo rural y a comprender la complejidad del fen�meno.
II.2.1- Aproximaci�n al Concepto de Turismo rural
Dada la disgregaci�n apreciada en dicho universo, una visi�n panor�mica deber�a trata de organizar la dispersi�n existente en base a determinadas categor�as de agregaci�n. Dichas categor�as de agrupaci�n propuestas ser�an las siguientes: A) Definiciones a contrario o por exclusi�n: tratan de delimitar el concepto de turismo rural a partir de lo que no es, o no se considera turismo rural, en este sentido, Crosby y Moreda, (1996) entendiendo por tal aquella modalidad de turismo que tiene lugar en �reas no urbanas y que sigue un modelo de desarrollo completamente diferenciado del turismo costero masificado.
B) Definiciones por elemento espacial : presentan como denominador comun el hecho espacial del medio rural, encontrando a medida que se profundiza una enorme disparidad, en funci�n de los autores. As�, para Galiano (1991) el turismo rural incluir�a el agroturismo y todas las actividades deportivas, culturales y cineg�ticas que se desarrollen en el medio rural, mientras que para Gilbert (1992) el turismo rural consistir�a en un viaje o pernoctaci�n realizado en una zona rural agr�cola o natural. Blanco y Benayas, (1994) adoptan un criterio omnicomprensivo: el Turismo rural comprender�a el conjunto de actividades recreativas y tur�sticas que se realizan en el medio rural y en la naturaleza abarcando todas las formas de turismo de aventura, deportivo, etc. El Manifiesto del Turismo Rural franc�s (1955) conceb�a igualmente al turismo rural como un gran contenedor donde incluir cualquier aprovechamiento tur�stico en el �mbito del mundo rural, precisando que el protagonista principal y destinatario de sus frutos deb�a ser la propia sociedad rural. Otras formulaciones espaciales ser�an las realizadas por la Comisi�n Europea (1990) que entiende por turismo rural la realizaci�n de actividades tur�sticas en el medio rural.
C) Definiciones desde la perspectiva de la Oferta: cuyo denominador com�n radica en considerar al Turismo rural como un conjunto de elementos situados en zonas agrarias, destinados a satisfacer las exigencias y necesidades de la Demanda. Ejemplo de las mismas podr�an ser las ofrecidas por Bard�n Fern�ndez, (1990) Euroter (1991) o la Secretar�a General de Turismo, (1992). Bard�n Fern�ndez (1990) conceptua a la oferta tur�stica rural como el conjunto de alojamientos, instalaciones, estructuras de ocio, recursos naturales y arquitect�nicos existentes en zonas de econom�a predominantemente agr�cola. Para la consultora europea Euroter (1991) el turismo rural consiste en la suma de alojamientos en granjas m�s ocio en el espacio rural. Por ultimo la Secretar�a General de Turismo, (1992) concibe al turismo rural como la oferta de actividades recreativas, alojamiento y servicios afines situada en el medio rural, orientada fundamentalmente a los habitantes de zonas urbanas que buscan unas vacaciones en contacto con la naturaleza y la gente local.
D) Definiciones Integradoras : se caracterizan por tratar de englobar en el concepto todos los elementos presentes en la actividad tur�stica rural: espacio f�sico donde se desarrolla, relaci�n oferta/demanda, caracter�sticas de la Oferta, motivaciones de la demanda y la presencia y el reconocimiento de la comunidad local receptora. Su principal exponente es Fuentes Garc�a (1995), quien concibe el turismo rural como aquella actividad tur�stica realizada en el espacio rural compuesta por una oferta integrada de ocio, dirigida a una demanda cuya motivaci�n es el contacto con el entorno aut�ctono, es decir naturaleza, gastronomia, arquitectura tradicional, folklore y tradicones populares, y que presente una interrelaci�n con la sociedad local. La actividad tur�stica rural puede segmentarse en multiples subproductos.
Cabr�a preguntarse las razones que explican o justifican por una parte la disparidad existente y por otra la ausencia de una definici�n com�nmente aceptada, para Grolleau (1988) la respuesta est� en que ninguno de los terminos empleados para designar al turismo rural llega a cubrir completamente las disitntas realidades que la actividad turistica rural engloba. Es decir, el turismo rural opera como una suerte de matriz que abarca toda una serie de elementos heterog�neos, representados por el conjunto de modalidades donde se plasma y concretiza la actividad tur�stica rural, como el turismo alternativo y blando, el turismo verde, el agroturismo, el turismo de deporte, el turismo de aventura, el turismo cultural, el turismo de pueblo, etc., que hacen que el turismo rural presente un perfil marcadamente plural.
Bien es cierto que, como argumenta Del Reguero Oxinalde (1994), dichas Tipolog�as no se excluyen sino que se complementan, si bien la disparidad de las distintas modalidades es evidente, todas ellas presentan un denominador com�n, as� desde un punto de vista f�sico, todas se producen y se localizan a nivel espacial en el medio rural y desde una perspectiva funcional todas las modalidades se engloban dentro del denominado ocio activo (Crosby y Moraleda, 1996)El problema aparece cuando se constata la disparidad existente en las concepciones referentes al �espacio rural� presentes en los distintos pa�ses europeos, derivada de las peculiares caracter�sticas del entorno nacional de referencia y de la pol�tica tur�stica ad hoc establecida, en este sentido el caso espa�ol resulta paradigm�tico, as� las definiciones de espacio rural predominantes obedecen, bien a criterios cuantitativos de poblaci�n, es decir, municipios con menos de 2000-1500 habitantes, bien a un abanico de criterios productivos, econ�micos y sociales; o incluso a un conjunto determinado de caracter�sticas, como por ejemplo �espacio cultivado�, �espacio inculto�, �h�bitat referido a peque�os n�cleos�, �caminos de peque�a envergadura� (Solsona Monson�s, 1999).
Lo que parece claro es la necesidad de promover una mejora de tales conceptos, puesto que tanto la pol�tica legislativa como la pol�tica de ayudas p�blicas nace de la precisi�n de tales concepciones. En este sentido, Del Reguero Oxinalde, (1994) considera que se dan una serie de factores que pueden ser utilizados como puntos de referencia para perfilar y mejorar lo existente, tales como el perfil de las actividades productivas donde el rol de la actividad agropecuaria es esencial, puesto que crea la identidad rural del espacio conservando las tradiciones y gestionando la naturaleza para evitar su degradaci�n, la estructura profesional de la profesi�n activa, las instalaciones industriales existentes, etc.
De ah� que para evitar debates est�riles se hable de �Turismo en el espacio rural� (Solsona Monson�s, 1999) o bien se emplee la expresi�n �Turismo en �reas rurales� (Crosby y Moraleda,1996) plante�ndose la actividad tur�stica en el medio rural como una suerte de marco contenedor, a modo de o framework, donde se integren tanto las nuevas modalidades como las tradicionales.
Un elemento generador de confusi�n en torno al turismo rural ha sido sin lugar a dudas la puesta de moda del mismo, y el hecho de la aparici�n en los mass media de art�culos, reportajes, referencias constantes que dado su car�cter gen�rico tienden a la simplificaci�n y al solapamiento de conceptos, siendo particularmente chocante la consideraci�n �alternativa� o la referencia a las �nuevas formas de turismo� cuando el turismo rural parece no ser tan nuevo, pudiendo citarse siguiendo a Echamendi Llorente (2002) las actividades vacacionales en �reas de monta�a como los Alpes, Rocosas y Pirineos, durante el siglo XIX, como precursores y antecedentes del turismo rural, como tal actividad tur�stica llevada a cabo en el espacio rural.
Si bien tanto el sesgo, hasta cierto punto aristocr�tico de aquellos turistas, como sus motivaciones son sustancialmente distintas a las actuales. Igualmente parece certera la precisi�n de Granados (1995) cuando nos recuerda que en la d�cada de los 50 m�s de mitad de los desplazamientos producidos ten�an como meta el medio rural. Asimismo, las modalidades �vanguardistas� del turismo rural como el agroturismo se vienen practicando estandarizadamente desde el final de la segunda Guerra Mundial en los pa�ses del centro y Norte de Europa; en el caso espa�ol el proceso se iniciar� en 1967, a partir del programa �Casas de Labranza� iniciativa conjunta del servicio de extensi�n agraria del Ministerio de Agricultura y la Subsecretaria de Turismo, en funcionamiento, hasta finales de los 70.
De ah�, que la �novedad� del fen�meno pueda ser puesta en duda, si bien en la actualidad se asiste, tal y como afirma Crosby (1994) a una revitalizaci�n o modernizaci�n del turismo en espacio rural.
Dado que hemos hecho referencia en p�rrafos anteriores a las tipos de turismo rural y al formato container del turismo rural, en el Cuadro N� II.1 podemos encontrar una sucinta referencia a las principales tipologias existentes, siguiendo las orientaciones metodol�gicas del CEFAT (1994): CUADRO N� II.1 : Tipolog�as de Turismo Rural TIPOLOGIAS DEFINICIONES MODALIDADES TURISMOVERDE El paisaje es la principal variable, su objetivo es la integraci�n del visitante en el medio humano y natural; Turismo especialmente vinculado con el medioambiente yel contacto con la naturaleza; Senderismo, excursi�n a caballo, Touring, Rutas paisaj�sticas, Paseos en bicicleta AGROTURISMO Su localizaci�n se produce en granjas (farm tourism) activas, posibilitando hacer participe al turista de las diferentes actividades agropecuarias.
Siempre se relaciona la actividad agr�cola y la tur�stica del empresario, busc�ndose la complementariedad de las rentas agr�cola y ganadera.
No es posible separar la dimensi�n agr�cola de la tur�stica, el agricultor ofrece el servicio sin que se produzca cesaci�n de actividad.
Agroturismo est� relacionado a la prestaci�n de servicios de alojamiento y/o restauraci�n en granjasMuy desarrollado en Francia e Italia.
TURISMO CULTURAL Esta basado en la utilizaci�n de la cultura del territorio como soporte de actividad, orient�ndose a la conservaci�n de la misma.
Conocimiento de la cultura del �rea visitada Arquitect�nico y monumental Art�stico Enogastronomico Etnol�gico, etno folkl�rico TURISMO DE AVENTURAS Se basa en el empleo del entorno natural para producir sensaciones de descubrimiento en sus practicantes El turista participa de forma activa en el conocimiento del genus loci territorial. Esta modalidad suele incorporar actividades deportivas y de riesgo. Rafting; Escalada; Parapente; Puenting; 4x4 ;Supervivencia Windsurf, ; TURISMO DE DEPORTIVO Se basa en el empleo de actividades deportivas especiales, donde el espect�culo y la sensaci�n de riesgo son fundamentales. Son actividades al aire libre y alejados de las v�as de comunicaci�n por lo que la pernocta se realiza en emplazamientos ad hoc. Pirag�ismo,Esqu�;Caza;Pesca; Tiro con Arco; Vela ;Motocross; ECOTURISMO Prioriza la conservaci�n del espacio natural donde se desarrolla, normalmente �reas protegidas. Por lo que su dise�o est� especialmente preocupado por le medioambiente. Birdwatching, Observaci�n de la fauna Turismo bot�nico Fuente: Elaboraci�n propia adaptado de CEFAT (1994), Casillas (1995) y Guzm�n Parra (2002)