Bel�n Bl�zquez Vilaplana
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La llegada del PSOE al gobierno en 1982, introdujo entre otras novedades en la vida parlamentaria espa�ola, la instauraci�n desde 1983 de los Debates parlamentarios conocidos como �Debates sobre el Estado de la Naci�n�919. Los cuales se han realizado anualmente hasta la fecha que enmarca esta investigaci�n, excepto en 1986, 1990, 1993 y 1996. Es decir, no se han llevado a cabo en aquellos a�os en que o bien se han producido unas elecciones generales o bien estas se celebraron en los �ltimos meses del a�o anterior y, por tanto, en el a�o entrante no se pudieron poner en marcha. En septiembre de 1983 tuvo lugar el primero de estos, cinco d�as antes de que se cumplieran dos a�os de la llegada a la Moncloa del primer gobierno socialista. En aquel momento, y a modo de referencia, los temas que se trataron fueron los que siguen: la L.O.D.E; el sistema de libertades; la lucha contra el terrorismo; la pol�tica auton�mica y la situaci�n econ�mica. Es decir, lo que se ofreci� fue una visi�n general de las principales preocupaciones e intereses de la sociedad y de la clase pol�tica espa�ola.
En estos, el Presidente como cabeza visible del Gobierno, se dirige a la C�mara Baja para dar cuenta sobre las actuaciones del mismo, durante el a�o parlamentario en curso, en aquellos aspectos de especial incidencia en la vida pol�tica espa�ola. Intervenci�n que posteriormente es secundada y replicada por los portavoces de los partidos pol�ticos con representaci�n parlamentaria. En este sentido, analizar las materias que conforman la intervenci�n del Presidente, nos dar�a un perfil de cu�les son las prioridades e intereses del Gobierno. Siendo, al mismo tiempo, un mecanismo de control que las dem�s fuerzas parlamentarias ejercen sobre la actividad gubernamental.
En el caso de los Debates sobre el Estado de la Naci�n y a diferencia de los Discursos de Investidura, no se podr� incluir ninguna referencia al per�odo en que gobernaba UCD, puesto que como ya hemos expuesto anteriormente, estos debates no estaban institucionalizados como actividad parlamentaria. De estos, como en los casos anteriores, se tendr�n en cuenta, sobre todo, las menciones que se hicieron tanto por el Presidente del Gobierno, como por los representantes de las otras fuerzas pol�ticas, de la pol�tica exterior espa�ola, la pol�tica espa�ola hacia Iberoam�rica, y especialmente de todo aquello que guarde relaci�n con Centroam�rica, si es que se produce su referencia en los mismos, resaltando las acciones y citas sobre Nicaragua y El Salvador. Y ello, destacando no s�lo su contenido, propiamente dicho, sino tambi�n el lugar que ocuparon en los mismos y el tiempo que se les dedic� en cada uno de ellos. Esto nos permitir� ver, en qu� medida el gobierno y su Presidente le dieron importancia o no a este tema en la agenda gubernamental y en su implementaci�n como para incluirlo en sus informes anuales al Parlamento sobre la actividad desempe�ada. As� mismo, podremos comparar la trascendencia que le otorgan los otros partidos pol�ticos y, en caso de producirse, cu�les son los temas que se le increpan al gobierno en esta materia y por qu�. Tambi�n posibilitar� ver el grado de importancia en relaci�n a otros temas considerados de inter�s nacional920. Lo cual, en �ltima instancia, se convertir� en un elemento m�s de referencia junto a los anteriormente mencionados y a los que ir�n apareciendo a lo largo de estas p�ginas, para analizar, juzgar y comprender la acci�n del Presidente del Gobierno espa�ol en Nicaragua y secundariamente en El Salvador. Y, sobre todo, para dar respuesta al interrogante de si lo que se dec�a correspond�a con lo que se hac�a en la zona. Constituyendo el objetivo final de la inclusi�n de este cap�tulo en cuanto a su comparaci�n con el siguiente.
A diferencia del caso anterior, los debates no se han agrupado seg�n ning�n marco temporal, sino que se ir�n analizando de manera individual, a�o a a�o. Puesto que se ha considerado que al realizarse todos durante los a�os de los distintos gobiernos socialistas, cualquier agrupaci�n artificial que se hiciera de los mismos no aportar�a ninguna informaci�n adicional a la que ellos por s� mismo suministran.
Teniendo siempre en cuenta, en todo caso, que el Presidente del Gobierno era en todos ellos Felipe Gonz�lez, es decir, el actor pol�tico eje central de la investigaci�n. Como en el caso de los Discursos de Investidura, no se incluye el Debate sobre el Estado de la Naci�n correspondiente al primer a�o del gobierno del PP. Pero s� se har� referencia al mismo en las breves conclusiones que cerrar�n este apartado del an�lisis.
Debido a las particularidades que tienen estos documentos, se incluir� en su an�lisis, sobre todo, los textos de manera literal, es decir, lo que los parlamentarios dijeron y no una interpretaci�n sobre los mismos. En algunos casos, podr�a parecer algo extensa la referencia, pero se ha estimado que la importancia y los datos que aportan, son lo suficientemente trascendentes como para no hacer menciones indirectas o recortarlos. En estas exposiciones, s�lo se incluir�n aquellas que a consideraci�n de la investigadora pueden aportar algo interesante al estudio. Por tanto, en cada uno de los debates analizados, no aparecer�n todas y cada una de las intervenciones de los distintos grupos parlamentarios, o del Presidente del Gobierno, sino s�lo aquellas que tratan de manera directa el objeto de este an�lisis, o bien, aquellas que se hayan considerado valiosas para el desarrollo y conclusi�n del mismo. Lo que s� se ha mantenido es el orden de las intervenciones, as� como de las r�plicas y contrarr�plicas cuando las hubiera, pero siempre sin olvidar, que el objetivo del an�lisis son las opiniones y declaraciones del Presidente del Gobierno y de las otras fuerzas parlamentarias sobre la pol�tica exterior espa�ola, en general, y sobre Iberoam�rica, Centroam�rica y Nicaragua y El Salvador, en particular. Vayamos pues al primer a�o del an�lisis: 1983