
Es considerado el patriarca entre los economistas de
Alemania, ha sido profesor de gran cantidad de ellos. Representaba la economía
neoclásica, intentando dar una nueva dimensión a la economía alemana después de
la primera guerra mundial. Se ha destacado especialmente en contribuir a la
definición del término capital en la economía, en analizar la relación existente
entre política social y productividad macroeconómica, en la modernización de la
teoría del dinero y de las finanzas y sus críticas al sistema soviético de
planificación y al sistema dirigista de los nacional-socialistas. Sus enseñanzas
estaban impregnadas por la búsqueda de la crítica, pero también la tolerancia y
la honestidad incondicional. En pleno auge de Hitler escribió:
“… aquel que considere que la honestidad no es imprescindible será condenado,
tarde o temprano, por la parte más valiosa de la sociedad – la juventud…”
Weber logró rescatar la idea de la libertad económica durante la época del
Tercer Reich y sentó las bases para el futuro programa económico de Alemania –
la economía social de mercado, liderado por el profesor
Müller Armack, el
profesor Ludwig Erhard y Fritz Schaeffer.
Sin duda ha sido uno de los pedagogos más importantes de la economía de la
época. En su tratado “Economía” escribió:
“… nunca he dejado de vista que mi misión es tanto científica como
pedagógica.”