Observatorio de la Economía Latinoamericana

 


Revista académica de economía
con el Número Internacional Normalizado de
Publicaciones Seriadas  ISSN 1696-8352

 

Economía de Bolivia

 

 

LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE Y LA CONCIENCIA SOCIAL DEL PUEBLO

 

Ricardo Tito Atahuichi Salvatierra (CV)
ricardotito39@hotmail.com

Lo permanente, ininterrumpido e indestructible, entre todas las conquistas logradas por la humanidad, la mas grande y plena, es el grado del pensamiento adquirido que se expresa en los conocimientos y las ideas; no las obras materiales, que constituyen los pensamientos hechos realidad, sino la conciencia social. Por que las ideas son el resumen de las relaciones sociales, económicas y científicas que el hombre alcanza y acumula en el proceso de su socialización con características, distintas en cada etapa de la historia, resultantes de un modo de producción existente en una sociedad (comunismo primitivo, esclavismo, feudalismo, capitalismo y “socialismo”). Las ideas y los conocimientos científicos, que responden a las necesidades e intereses de la humanidad, no perecen esperan el momento en el que serán efectivizados. Y ese momento es el régimen social, económico y político que alcanzó la sociedad en una etapa de su desarrollo.

Las ideas y la conciencia social alcanzada por el pueblo boliviano es elevada producto de las experiencias y vivencias acumuladas antes y después de la revolución de Abril que cambio la estructura económica y la superestructura del Estado Semifeudal por la del Estado Revolucionario. Sobreviviendo aun residuos de carácter precapitalista que sirve de apoyo, en parte, a los intereses de la oligarquía y las transnacionales que se proponen dividir la patria y el Estado a fin de constituir la “nación camba” con base en un Estado autonómico de carácter confederado en el que la oligarquía posea la potestad de adoptar decisiones políticas independientemente del gobierno central disponiendo de los recursos naturales que posea un departamento. Para cuyo fin utiliza los grupos étnicos conservadores sustentados económica e ideológicamente a través de las ONGs que representan a las transnacionales.


Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:

Atahuichi Salvatierra, R.T. “La Asamblea Constituyente y la conciencia social del pueblo" en Observatorio de la Economía Latinoamericana, Nº 89, noviembre 2007. Texto completo en http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/bo/


La conciencia social antiimperialista y anticapitalista alcanzada por el pueblo hizo, 17 de Abril de 1952, que conformara una dirección nacionalista revolucionaria y de clase, como fue en su origen la Central Obrera Boliviana, con el fin de imponer y definir el funcionamiento, organización, y estructura del Estado Revolucionario. Distinta a la del MNR, que usufructuó el poder en favor de los intereses de la burguesía aplicando una ideología nacionalista burguesa que: interrumpió el ascenso y la profundización del proceso nacionalista revolucionario insurgente; desvirtuó la nacionalización de las minas, la reforma agraria y la administración de las empresas estatizadas; controló las direcciones sindicales obreras y campesinas; manipuló el voto universal; reorganizó y rearmó el Ejercito desarmando y desmovilizando las milicias armadas; y promulgó el D. S. 21060, de corte neoliberal (1985), buscando destruir el Estado revolucionario, la COB y los sindicatos a través de la Ley de la Capitalización que privatizó y entregó las empresas estatales (YPFB, COMIBOL, ENFE, ENTEL, etc.) a las transnacionales. Ley y modelo neoliberal que el gobierno mantiene en vigencia y aplica.

Mientras la población está discutiendo la falta de una dirección revolucionaria y el problema del poder el gobierno magnifica el problema étnico, que ya fue superado por la revolución nacional al constituir la nación boliviana; exacerba los intereses regionales y facilita las condiciones para una confrontación social favoreciendo a la oligarquía que utiliza la Constituyente para ejercer el doble poder. Y persevera en su estrategia de la Asamblea ignorando que la nueva Constitución Política no resolverá el problema de la desocupación, la pobreza ni el atraso por perfecta que sea. En vez de consolidar el Estado Revolucionario descongelando los salarios, abrogando el D. S. 21.060, la ley de la capitalización, de pensiones, etc. y aplicando una economía planificada que incentive el desarrollo industrial y la diversificación económica; que genere fuentes de trabajo y eleve las condiciones de vida de la población.

Los constituyentes y el masismo ignoran la conciencia social alcanzada por el pueblo en una larga lucha por consolidar y fortalecer la nación y la soberanía que hoy está en peligro de secesión razón por la que buscan sustituir el Estado Revolucionario por uno plurinacional de carácter indigenista y regresivo que atenta contra la integridad territorial y la patria.