SINOPSIS EPISTEMOLÓGICA DEL PENSAMIENTO KEYNESIANO
JOHN MAYNARD KEYNES
Resumen Palabras clave: pensamiento económico, economía, Keynes, teoría general. In the analysis of economic thought, Keynes incorporates important aspects in the study of the economy such as: the relationship between consumption and income and the multiplier, causing major changes in production; preference for liquidity, key aspect in his theory to refer to money demand, the relationship between monetary policy, the interest rate and aggregate demand; as well as the importance of expectations in consumption and investment, considering that these are a determining factor underlying the changes in demand and production. More than a treatise on economic theory explained the importance of the implications of economic policy for balance, the key factor in employment in the crisis. Following the ideas of Keynes, by which arose current debates on economic issues, a broad consensus emerged based on the integration of their approaches and economists predecessors, born here school or neoclassical synthesis, in the fifties basically with Samuelson and endless e authors refer in this essay. Introducción Antes de Keynes: la economía clásica, Smith, Ricardo, Mill y Marx, hasta Pigou La ruptura epistemológica entre la visión clásica y la visión keynesiana surge cuando la primera considerando que cuando se deja actuar libremente a las fuerzas del mercado, el sistema económico progresa manteniéndose básicamente en torno a una situación de equilibrio, se contrapone el pensamiento de Keynes, cuando sumido en un escenario y en una época donde el mundo se encontraba en una gran depresión, considero repensar los principios básicos de la macroeconomía que postulaban los clásicos, pensamiento orientado a ofrecer soluciones en una situación donde predominaba el desempleo, en yuxtaposición a los clásicos Keynes considera la intervención del estado por vía del aumento del gasto público y la política fiscal como mecanismo para coadyuvar en la disminución de la crisis. En ese sentido, para Keynes era necesario estimular la demanda significativamente, y esto no iba a surgir espontáneamente de los planes de inversión del sector privado paralizado por la incertidumbre del entorno, además por las perspectivas y expectativas pesimistas ante la crisis. En consecuencia, era preciso que el Estado interviniera, asumiendo temporalmente déficits presupuestarios que le permitieran abordar programas de obras públicas y realizar inversiones, inyectando a través de la política monetaria la reactivación de la demanda, el crecimiento de la oferta y por ende propiciar empleo. No obstante, después de privilegiar las ideas de Keynes que consagran muchos de los modelos económicos en especial macroeconómicos, a mediados de los 80, retornan las políticas neoliberales bajo la égida de Reagan y Thatcher, posicionándose desde allí las políticas basadas en la liberalización de los mercados y la privatización de la actividad económica. Sin lugar a dudas, estas dos corrientes de pensamientos han sido el gran debate no solo económico sino ideológico, político, social y cultural en la actualidad. Con Keynes inicia después de la Gran Depresión en 1929, y su publicación en 1936, lo que se conoce en las ciencias económicas como la macroeconomía moderna. Según Keynes sus escritos revolucionarían la forma en que el mundo abordaba los problemas económicos, y sin lugar a dudas asi lo demostró. La gran depresión se convirtió no solo en una crisis internacional con repercusiones incalculables sino también “un fracaso intelectual para los economistas que estudiaban la teoría de los ciclos económicos, como para ese entonces se le llamaba a la macroeconomía (Blanchard, 2006). Según Keynes “he llamado a este libro la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, recalcando el sufijo general, con objeto de que el titulo sirva para contrastar mis argumentos y conclusiones con los de la teoría clásica, en que me eduque y que domina el pensamiento económico, tanto practico como teórico, de los académicos y gobernantes de esta generación igual que lo ha dominado durante los últimos cien años”. Sin embargo, aclara que los postulados de la teoría clásica solo en casos especiales coinciden con su aplicación, y no en general, considerando además que sus posturas no son forman parte de la sociedad que se vive, “razón por la cual sus enseñanzas engañan y son desastrosas si intentamos aplicarlas a los hechos reales”. Es así, como en el libro de la teoría general Keynes pone énfasis en la demanda efectiva, lo que actualmente se conoce como demanda agregada, siendo que está en el corto plazo determina la producción, acaba retornando a su nivel natural y el proceso es lento en el mejor de los casos. De allí una de sus mas celebres frases “en el largo plazo todos estaremos muertos”. No obstante la teoría general de >Keynes ofrece una interpretación de los hechos, un marco intelectual mas científico desde la realidad y la observación del fenómeno latente y un claro argumento a favor de la intervención del estado. Autor destacado que cayó en las redes de la concepción estática de la eficiencia económica es el propio John Maynard Keynes que en su introducción a la versión alemana de la Teoría General, publicada en 1936, indica expresamente como sus prescripciones de política económica «son más fácilmente adaptables a las condiciones de un Estado totalitario». Keynes además alabó sin reservas el libro Soviet Communism que los Webb habían publicado en 1933 (Keynes, 1973: 333-334). La evolución descrita en el apartado anterior culmina a partir de los años veinte y treinta del siglo pasado en los que el concepto estático de eficiencia económica se convierte en el centro focal de investigación, en torno al cual se desarrolla toda una nueva disciplina que termina denominándose «economía del bienestar» y que se elabora en base a una serie de enfoques alternativos (Pigou, Pareto, Kaldor-Hicks, Bergson, Samuelson, Sen, entre otros). John M. Keynes es, sin duda, es considerado el economista más importante del siglo XX. Su obra,La Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero, ha modificado radicalmente la ciencia económica y, como principal consecuencia, las acciones de los gobiernos en dicha materia. En un contexto histórico tras la primera guerra mundial y con el detonante crisis de la Bolsa de Nueva York en 1929, se desencadena la crisis económica en EEUU que se extiende por todo el mundo como cual efecto dominó, lo que trajo consigo desempleo, inflación, desigualdad de ingresos, familias sin ingresos mínimos. En ese sentido, bajo un ambiente de total incertidumbre, y en donde las teorías de los sistemas capitalistas ni economía planificada parecían eficaces, surge la propuesta novedosa de Keynes “es necesario un poder protector y regulador que trate de suavizar los fallos de mercado, que redistribuya la renta de forma más equitativa y que se preocupe de buscar para la sociedad el bienestar que el libre mercado no logra”. Es como así, con dicha propuesta el Estado sume un papel protagónico y determinante, además de director en el desarrollo de la economía, convirtiéndose en un elemento poderoso y firme para acabar con la crisis. De esta forma, la propuesta keynesiana legitima al Estado para actuar en facetas de la economía que antes no se le permitía. En el capítulo II, de su obra, Keynes aborda los postulados de la teoría clásica, en la cual fundamenta su pensamiento, contextualizado a la época, y que refieren básicamente sobre la teoría del valor y la producción así como del trabajo, los límites de la riqueza natural y producción acumulada. Para Keynes la teoría clásica de la ocupación, la cual supone fácil y sencilla, refiere dos postulados fundamentales que no se han discutido, entre ellos menciona el salario, el cual es igual al producto marginal del trabajo; y la utilidad del salario cuando se usa determinado volumen de trabajo, el cual era igual a la desutilidad marginal de ese mismo volumen de ocupación. “por desutilidad, debe entenderse cualquier motivo que induzca a un hombre o a un grupo de hombres a abstenerse de trabajar antes que aceptar un salario que represente para ellos una utilidad inferior a cierto límite”, lo que podría parecerse a la desocupación fraccional o desempleo voluntario. De acuerdo con estos dos postulados de la teoría clásica la primera determina la curva de demanda de ocupación y el segundo la curva de oferta. En ese sentido para Keynes solo habría, a partir de allí, cuatro posibilidades para aumentar la ocupación:
Para Keynes estas eran las premisas de la teoría general de la desocupación de Pigou, la única descripción detallada que existe en la teoría clásica sobre la ocupación. Lafunción del Estado en esta corriente de pensamiento es asegurar el cumplimiento de contratos y obligaciones. No se debe intervenir en el libre juego del mercado ya que el funcionamiento sin restricciones del mismo dará un resultado óptimo. La crisis que estalló en octubre de 1929 tomó por sorpresa a todos los economistas. Elliberalismohabía llevado a los países anglosajones a esta crisis económica y social. En palabras del propio Keynes “las enseñanzas del liberalismo fueron desastrosas al aplicarse a la realidad”. Para muchos, era ésta la crisis que había pronosticado Marx enEl Capital, que haría tambalear el sistema capitalista. Los planes quinquenales de la Unión Soviética estaban en su etapa de máximo auge, y el capitalismo anglosajón se caía a pedazos. Se hacía imprescindible una teoría no marxista que abarque otras cuestiones que las tratadas en los postulados clásicos. En 1936 Keynes publica su obra cumbre:La teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, cuyas acciones sugeridas de política económica lograrían salvar el sistema capitalista. Keynes la llamó teoría general, ya que según dice, contiene a la teoría clásica dentro de ella, como un caso especial, ya que las condiciones que los clásicos proponen, dice que “son un caso extremo de todas las posiciones posibles de equilibrio”. La participación del Estado en la economía La teoría general desencadenó grandes transformaciones en la ciencia económica: la teoría económica, laeconomía internacional, las finanzas públicas y lasteorías de desarrollo, entre otras, se renovaron luego de la revolución keynesiana. La principal consecuencia institucional que surge del análisis de Keynes es la necesidad de una mayor intervención del Estado en la vida económica debido a que, para él, la tendencia del sistema (en particular de la economía de su época) es permanecer en una situación de equilibrio con desocupación, debiéndose la misma a la insuficiencia de la demanda efectiva. La acción estatal debe tender al incremento de la misma, a través de obras públicas, de inversión pública, de acciones de estimulo a la inversión privada, etc. La crisis económica actual en palabras de Keynes Como reflexión final se puede citar a Keynes para repensar un pocola conducta de los agentes económicos en la actualidad y hallar un resumen de su pensamiento: “Una economía monetaria es, ante todo, aquella en que los cambios de opinión respeto al futuro son capaces de influir en el volumen de ocupación y no sólo en su dirección; pero nuestro método de analizar la conducta económica presente, bajo la influencia de los cambios respecto al futuro, depende de la acción recíproca de la oferta y la demanda, quedando de este modo ligada con nuestra teoría fundamental del valor. Así nos acercamos a una teoría más general, que incluye, como caso particular la teoría clásica que conocemos bien.” Consideraciones finales Incorpora Keynes aspectos relevantes en el estudio de la economía tales como; la relación entre el consumo y la renta y el multiplicador, lo que provoca mayores cambios de la producción; la preferencia por la liquidez, aspecto clave en su teoría para referirse a la demanda de dinero, la relación entre la política monetaria, el tipo de interés y la demanda agregada; por último, la importancia de las expectativas en el consumo y la inversión, considerando que estos constituyen un factor determinante que subyace en las variaciones de la demanda y la producción. Más que un tratado sobre teoría económica explicaba la importancia de las implicaciones de la política económica para el equilibrio, en el empleo factor fundamental en la crisis. A raíz de las ideas de Keynes, por la cual surgieron los debates actuales en los temas económicos, surge un gran consenso basado en la integración de sus planteamientos y de los economistas predecesores, nacen aquí la escuela o la síntesis neoclásica, en los años cincuenta, básicamente con Samuelson con el primer manual moderno sobre economía, Economics, 1955. Es así, como grandes economistas comenzaron a sofisticar las ideas de Keynes, por ejemplo Hicks y Hasen matamatizan el ajuste de precios y salarios a través del modelo IS-LM. A su vez, ante la importancia que el consumo y la inversión reviste para Keynes, se desarrolla la teoría del consumo considerando las expectativas en la toma de decisiones, teorías expuestas por parte de Modigliani y Friedman. Por su parte, Tobin desarrolla la teoría de la inversión, ampliada y contrastada por Jorgenson. Tobin fue el autor de la teoría de la demanda de dinero, y en general la teoría de la elección entre los diferentes activos basados en la liquidez, el rendimiento y el riesgo, aportes que encabezan el estudio de los mercados financieros y las teorías de finanzas en general. Por su parte, Solow desarrolla estudios sobre las fluctuaciones del crecimiento y estudiar sus determinantes. Surgen así los modelos macroeconométricos como el desarrollado por Lawrecnce Klein, cuya estructura seguía siendo el modelo IS-LM ampliando más un mecanismo de la curva de Phillips, pero todos sus componentes: el consumo, la inversión y la demanda de dinero, eran el reflejo de los progresos teóricos y empíricos que realizo Keynes en su teoría general. Es así, también como surgen inquietudes en el estudio y comprobación de la política fiscal a la cual Keynes pone mayor énfasis contra las recesiones, y menos a la política monetaria, Friedman y Schwartz determinan la relación del dinero y la producción en un estudio empírico macroeconométrico y concluyen que la política monetaria no solo era totalmente efectiva y eficaz sino también que podía explicar la mayoría de las fluctuaciones de la producción., contrastan las ideas de Keynes, y le atribuyen a la Gran Depresión a un enorme error de la política monetaria, debido a su disminución por las quiebras bancarias de la época. Se integran aquí la importancia de la política económica a través de la política fiscal y la política monetaria como mecanismos de regulación no solo a nivel de producción sino también su composición, lo cual la combinación de ambas es determinante. El epicentro del desarrollo de la teoría keynesiana, da paso a un controversial punto basado en las expectativas racionales, a partir de allí, giran nuevas corrientes del pensamiento abocados a las explicaciones teóricas de la economía en función de esta variable, no abordada en su totalidad por Keynes, según autores como Lucas y Sargent quienes consideraban que había pasado por alto todas las implicaciones de la influencia de las expectativas sobre el comportamiento, por ende sobre la economía en general. Surgen las críticas de Lucas enfatizando las explicaciones a través de la curva de Phillips, Lucas sostenía que dentro de la lógica de los modelos keynesianos, lo único que influía en la producción eran las variaciones imprevistas de dinero. Aunado a ello, continúan las discrepancias al respecto de los modelos de Keynes, y se plantea así, que las expectativas racionales implicaban además un error en concebir la política económica como el control de un sistema complejo pero pasivo (Blanchard), afirmando que el instrumento acertado no era el control optimo sino la teoría de juegos. Kydland y Prescott demostraron como las “buenas intenciones de las autoridades económicas, podrían provocar, en realidad, un desastre”. A raíz de los cuestionamientos a las expectativas racionales, Robert Hall, Dornbush demostraban que las variaciones del consumo son impredecible y las oscilaciones de los tipos de cambio en los sistemas flexibles (overshooting), respectivamente. Por otra parte, en cuanto al ajuste de los salarios y precios en relación con la curva de Phillips, en la cual Fisher y Taylor habían hecho aportes importantes, demostrando que el ajuste de precios y los salarios en respuesta a las variaciones de desempleo podían ser lentos incluso con expectativas racionales, demostraron además que el lento retorno de la producción a su nivel natural es compatible con la existencia de expectativas racionales en el mercado de trabajo. En suma, Keynes abre paso a visiones modernas de la macroeconomía, y a todas las teorías y modelos que actualmente definen muchas de las políticas de Estado en los países del mundo. La importancia radica y es vital siendo un ápice para haber permitido el desarrollo de la ciencia desde múltiples visiones que permiten enriquecer, profundizar con mayor rigurosidad a problemas económicos propios de cada contexto y a las posibilidades de la solución de los problemas esenciales de las sociedades modernas. Neokeynesianismo Bibliografía BLANCHARD, OLIVER. 2006. Macroeconomía. 4ta edición. Pearson Prentice Hall. España. Fecha de recepción: 23 de julio de 2013 |
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