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Revista académica
Número Internacional Normalizado de
Publicaciones Seriadas ISSN: 1887-3197

Observatorio de la Economía y la Sociedad China
Número 1 - enero 2007

Los "Talones de Aquiles" de la Economía China

Ernesché Rodríguez Asien (CV)
Universidad de la Habana, Cuba
rodriguezasien@yahoo.es


Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:

Rodríguez Asien, E.: "Los "Talones de Aquiles" de la Economía China" en Observatorio de la Economía y la Sociedad de China Nº 01, enero 2007. Accesible a texto completo en http://www.eumed.net/rev/china/


Debilidades de la economía china

 A pesar de que en la economía china sus  fortalezas son numerosas, también posee  “Talones de Aquiles” que representan un peligro para su evolución económica. Entre las principales debilidades actuales figuran:

Incremento del desempleo y el subempleo

Como consecuencia de los cambios que se han producido en el mundo, donde impera cada vez más la globalización neoliberal provocando problemas de empleo y subempleo, muchos países se han visto afectados, como es el caso de Japón, que antes de la segunda mitad de los 80 disfrutaba de un bajo índice de desocupación.

Como resultado de las reformas económicas como la privatización, la urbanización y la integración a la economía internacional, en China han aumentado el desempleo y el subempleo.

Desde la década de los 90 hasta la actualidad la tasa de desempleo en China se ha ido incrementando paulatinamente. Mientras en 1990 era de un 2,5%, en 2004 llegó a un 4,7%. En el primer semestre de 2006 el índice de desempleo urbano se ubicó en 4,2%, al igual que en 2005, pero este índice podría ser más alto si se cuentan los empleados que son despedidos cuando las empresas se declaran en quiebra, o a consecuencia de la reestructuración de las empresas públicas. Si a esto se le suma la mano de obra sobrante en las zonas rurales del país, el índice real de desempleo sería mucho más alto. En las ciudades la tasa real de desempleo podría alcanzar entre 10-15%.

El problema radica en que la oferta de fuerza de trabajo es muy superior a la demanda. El 60% de los chinos que buscan trabajo en todo el país proviene de las zonas rurales.

 Según la Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma de China, se calcula que alrededor de 6,6 millones de personas perderán su trabajo en los próximos tres años; para remediarlo haría falta crear en las ciudades unos 25 millones de puestos de trabajo. Sin embargo, el país solo será capaz de crear unos 11 millones de empleos, según esta comisión.

Según estimaciones, para 2006 la mano de obra excedente alcanzará los 14 millones, un millón más que en el año 2005, y el problema podría agudizarse como resultado de la superproducción y el aumento de las fricciones comerciales.[1]

No obstante, la situación del desempleo en China  permaneció estable en el primer  semestre de 2006, con un 4,2%. Según el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el desempleo urbano registrado a finales de 2005 llegó a 8,39 millones, incluyendo a 1,53 millones de trabajadores despedidos. A finales de junio de 2006 la cifra estaba en 8,33 millones de desempleados urbanos. Debe tenerse en cuenta que las estadísticas de desempleo de China solo se enfocan en las áreas urbanas.

Otro fenómeno que se está dando en este sentido es que los nuevos graduados universitarios tienen dificultades para encontrar trabajo. Según el viceministro del MTSS,  es muy difícil crear nuevos trabajos en gran cantidad, debido a los siguientes factores:

 

La contaminación ambiental

China es uno de los países más contaminados del planeta, pues de las diez ciudades del mundo con más contaminación ambiental, siete pertenecen a este Estado.

Más del 70% del agua de los ríos que están en la ciudad no es asequible para tomar y pescar, sin contar los millones de personas que presentan problemas para acceder al agua potable.

El aire es otro de los elementos de la naturaleza contaminados en China, ya que contiene altos porcentajes de humo, polvo y existe una gran cantidad de dióxido de sulfuro en la atmósfera. Esta contaminación es una de las causas principales de enfermedades respiratorias crónicas como bronquitis crónica y enfisema pulmonar, las cuales  actualmente están provocando el mayor número de muertes en esa nación asiática, superando incluso la tasa de mortalidad de Estados Unidos por el mismo motivo.

El factor fundamental de la contaminación del aire es que la principal fuente de energía de China es el carbón de baja calidad o carbón pesado (no lavado), con altos niveles de sulfuro. Esa es la fuente protagónica de las emisiones de dióxido de sulfuro  y polvo, que han causado lluvias ácidas en gran parte de Asia, acarreando conflictos con algunos países de la región, como Japón y Corea del Sur.

El crecimiento económico y la industrialización en China han incidido en el medio ambiente, afectándolo de manera considerable. Un análisis del Banco Mundial[2] ofrece la siguiente información:

Entre los diversos problemas medioambientales que hoy enfrenta China figuran también los ruidos, la degradación del suelo, la erosión y la desertificación.

 

La desigualdad territorial

Las desigualdades sociales que van aparejadas al desarrollo territorial constituyen uno de los problemas complicados de China, pues mientras la zona costera es rica en desarrollo industrial, el interior del país lucha, muchas veces en vano, por atraer inversiones. China debe llevar a cabo grandes transformaciones para absorber el excedente de mano de obra procedente del campo. Desde hace algún tiempo existe descontento en los sectores menos favorecidos de la población. Según expertos, la brecha entre ricos y pobres se ha ampliado en los últimos diez años.

Desde el punto de vista social,  en el oeste de China vive el 90% de la población más pobre de la nación. Mientras en la parte este del país hay una elevada producción industrial que ha ido en aumento a través de los años, en la región occidental la producción industrial va en detrimento.

El envejecimiento poblacional

Actualmente, China registra 132 millones de personas que sobrepasan los 60 años. Esta cifra se estima que llegará a ser de 400 millones durante la primera mitad del siglo XXI. Según la Academia de Ciencias Sociales de China, el país se transformará en una sociedad que envejece  y perderá inevitablemente la ventaja en cuanto a fuerza laboral y desarrollo económico.

Según expertos, China requirió solo 30 años para completar el camino del control de la natalidad, mientras que los países desarrollados requirieron más de 100 años. También el Centro de Investigación sobre Población y Desarrollo de China expuso que la fuerza laboral china crecerá hasta llegar a su punto máximo de 997 millones en 2016, pero que después empezará a declinar cada año.

El envejecimiento es causado principalmente por el control de la natalidad, pues la política de planificación familiar ha hecho que baje la tasa de crecimiento natural de China. Como consecuencia de ello se informó que este país tendrá menos jóvenes para sostener el crecimiento económico y el envejecimiento de la sociedad dentro de 50 años.

 

El problema de las deudas incobrables

El gran cúmulo de préstamos irrecuperables que poseen los bancos chinos en la actual etapa viene dado desde el período anterior al proceso de reforma.

      Factores que han influido en la alta cifra de préstamos irrecuperables:

En 1999 se fundaron cuatro compañías de administración de activos (CAA) para ayudar a eliminar los préstamos irrecuperables (deudas malas) de los cuatro bancos comerciales del Estado.

En este sentido, la tasa de deudas malas respecto al total era de un 39% a finales de 1999, momento en el cual comenzó a descender. A finales de 2003 bajó de 25% a 18% y continuó bajando a un 13% al cierre de 2004, hasta llegar a la alentadora cifra de 8,6 % en diciembre de 2005. Las autoridades chinas consideran que el problema está bajo control, pues las medidas implementadas a partir de 1999 lograron disminuir estas deudas.

Según la Comisión de Regulación Bancaria China[3], (CRBC por sus siglas en inglés), al cierre de marzo de 2006 los bancos comerciales que operaban en China, incluidos los extranjeros, poseían alrededor de 164 mil millones de dólares en créditos malos, que representaban el 8% del total de los créditos.

A pesar del descenso experimentado, todavía esta tasa alcanzada se encuentra por  encima del nivel requerido por la CRBC; es la mayor de Asia después de Japón y se ubica muy por encima de las tasas promedio de préstamos no recuperables de los 100 bancos principales del mundo, que se sitúan entre un 2% y 3%.

El 18 de agosto de 2006 el Banco Central de China, llamado también Banco Popular de China, subió los tipos de interés de los depósitos y préstamos a un año en un 0,27%.  Las tasas de intereses de los depósitos, que estaban en un 2,25%, pasaron a 2,52%, y la de préstamos subió del 5, 85% al 6,12%.

La segunda subida de los tipos de interés en el año 2006 tiene el propósito fundamental  de reducir la liquidez bancaria y frenar el nivel de préstamos.

Esta medida  tiene el objetivo de disminuir la inversión, la construcción de nuevas fábricas y otros activos, ya que el gobierno ha temido al acelerado ritmo de estas inversiones, que podría conducir a una sobreprovisión de préstamos y desencadenar una crisis financiera.

El 22 de agosto de 2006 La CRBC anunció que los bancos comerciales chinos redujeron su proporción de préstamos malos en 1,1% durante la primera  mitad del año 2006.

Los préstamos malos que poseen los bancos chinos sumaron un total de 160 000 millones de dólares a finales de junio de 2006. La proporción de estos préstamos en relación con el crédito total es un elemento clave en la salud financiera de los bancos, ya que a medida que los créditos irrecuperables sean menores existirá mayor liquidez monetaria en el sistema financiero chino.

China ha realizado varios esfuerzos para reformar su sistema bancario, con el objetivo de evitar grandes riesgos en el sector financiero y preparar a sus bancos para la competencia con bancos extranjeros en un mercado más abierto. Parte de la reforma ha consistido en transformar los bancos de propiedad estatal en bancos poseedores de acciones, incluyendo accionistas extranjeros, o inscritos en la bolsa de valores.

La CRBC ha hecho énfasis en la mejora de capacidades de control de riesgos de los bancos, actuando sobre la reducción de préstamos malos y mediante una ofensiva contra los delitos financieros en el sector bancario. En los primeros seis meses de 2006 los bancos chinos reportaron 480 casos de préstamos ilegales y malos manejos, menos que los 569 casos ocurridos en la primera mitad de 2005. La mayoría de estos casos fueron descubiertos por los bancos durante auditorías internas.

En ese mismo período los bancos chinos despidieron a 231 empleados por implicación en irregularidades y otros 1 559 recibieron sanciones.[4]

 

La estabilidad del yuan

En el informe de política monetaria del segundo trimestre el Banco Popular de China ratificó su compromiso de mejorar los mecanismos de tipos de cambio y mantener el yuan estable en un nivel razonable, con el objetivo fundamental de limitar la apreciación de su divisa. También reconoció que el crecimiento de los préstamos sigue siendo demasiado rápido.[5]

El Banco Central de China mantuvo el yuan en paridad fija con el dólar desde 1994 hasta julio de 2005. En este período el tipo de cambio con respecto al dólar se mantuvo en los 8,28 RMB, con un rango máximo de variación del 1%.

En julio de 2005 el renminbi (denominación oficial de la moneda china) se revaluó en un 2,1% con respecto al dólar; desde entonces el Banco Popular de China establece una paridad del yuan frente  al dólar, que fluctúa en una banda del 0,3%.[6]

La revalorización de la moneda china en julio de 2005 se debió a varios factores que afectaban internamente su economía. Entre  los elementos que más se destacan están:

·        Los problemas que presenta el sistema bancario chino.

·        El sobrecalentamiento de la economía, que siempre conduce a una elevada inflación.

·        Las consecuencias que para China ha tenido la política monetaria, con una tasa de cambio fija durante la etapa siguiente a la crisis de los países asiáticos.

·        Las implicaciones del gran tamaño de sus reservas en divisas extranjeras, que ha sido la causante del exceso de liquidez y del crecimiento de los préstamos bancarios.

A todo esto hay sumarle las presiones internacionales sufridas durante los últimos años, provenientes sobre todo de Estados Unidos y Japón, para que el yuan se revalúe. Estas presiones tienen sus razones. Una revalorización del yuan beneficiaría principalmente las exportaciones de estos dos países y disminuiría el déficit comercial que Estados Unidos tiene con China.

La intensión fundamental de la política del Banco Popular de China, al elevar los tipos de interés en agosto de 2006, fue frenar el crecimiento de la economía, que en el primer semestre creció un 10,9%. Entre otros objetivos está también estimular a las empresas e individuos de la nación para liderar la inversión china en el extranjero y, de esta forma, reducir las reservas de divisas foráneas que posee ese país, mediante la compra  de las mismas con el yuan sobrevaluado.

Según expertos, el gran tamaño de las reservas de divisas extranjeras en China es una de las causantes del exceso de liquidez en el que está inmerso el país, así como del crecimiento de los préstamos bancarios de difícil recuperación. Con el renminbi fuerte el Banco Popular de China ha comprado dólares norteamericanos en grandes cantidades, convirtiéndose China en el país de mayores reservas de divisas extrajeras del mundo.

En la primera mitad del año 2006 el yuan se ha revalorizado un 0,94% con respecto al dólar.

  La revalorización del yuan tiene varias consecuencias favorables, pero también desfavorables. Entre las favorables están:

 

Consecuencias desfavorables

Algunos economistas estiman que una apreciación a corto plazo no solucionaría los desequilibrios existentes, ya que un yuan más fuerte daría a China más capacidad de compra de materias primas, abaratando los costos de fabricación y, por tanto, las exportaciones. Con todo esto podría crecer nuevamente el superávit comercial chino. 

 

Índices de Precios al Consumo (IPC)

En julio de 2006 el Ministerio de Comercio chino pronosticó que el índice de precios al consumo se elevará ligeramente en lo que queda de año, debido principalmente a los ajustes en los precios del agua, la electricidad, el petróleo refinado y otros productos. Crecerá en 2006 un 2%, según esta fuente oficial.

Debido al elevado precio internacional del petróleo la mayoría de los economistas calculan este incremento del IPC chino. En los meses de abril, mayo y junio de este año el IPC de china creció en un 1,2, 1,4 y 1,5%, respectivamente, indicando que la inflación  se está acelerando.[7]

Los expertos también pronostican que los precios de bienes raíces continuarán subiendo en el segundo semestre de 2006. Hay que destacar que gran parte del crecimiento de la inflación se debe al alza de los precios de los materiales de producción industrial (materias primas), entre ellos el combustible, los metales y el plástico, que han afectado los costos de los efectos electrodomésticos y de otros productos electrónicos.

 

Consideraciones finales

China hoy debe resolver sus problemas sociales, financieros, medioambientales, de empleos y de envejecimiento poblacional,  de la forma mas eficiente y rápida posible  pues estas debilidades amenazan con su estabilidad económica en el corto, mediano plazo y largo plazo, pues si no se corrigen en su esencia fundamental pueden tener repercusiones no solamente para su propio país sino de manera indirecta para el resto de los países, pues una afectación  en China trae consigo por efecto globalización económica y comercial perjuicios al resto del mundo.

El  problema de los créditos irrecuperables del sistema financiero chino es uno de los Talones de Aquiles  más sensibles a resolver por tener repercusión más directa en la economía china.  Como es sabido, el 18 de agosto de 2006 el Banco Central de China subió los tipos de interés de los depósitos y préstamos a un año en un 0,27%.  Esta medida ha sido tomada con el propósito fundamental de reducir la liquidez bancaria y frenar el nivel de préstamos y, de esta forma, reducir también el elevado recalentamiento de la economía.

La CRBC anunció el 22 de agosto de 2006 que los bancos comerciales chinos redujeron su proporción de préstamos malos en 1,1% en la primera  mitad del año 2006.

Las perspectivas son alentadoras a pesar de los créditos incobrables, pues, según un directivo del Banco de China, el  país podría convertirse en el segundo mayor mercado bancario tras Estados Unidos en el año 2008, sobrepasando los mercados de Japón y Reino Unido.

En  el plan quinquenal (2006-2010) se invertirá en grandes proyectos de protección ambiental y empleos, así como también ya se está tomando medidas en  el tema del envejecimiento poblacional  y las desigualdades sociales. Esperemos que salgan adelante con sabiduría y constancia  asiática.

 

Bibliografía

Organismos e instituciones chinas consultados en Internet:


 

[1] http://www.antorcha.org. Beijing Review, No. 12, 2006. El nuevo subproletariado urbano en China.

[2] World Bank, Clear Water, Blue Skies: China’s Environment in the New Century. A Summary of the Environment Section of the China 2020.  Report http:// www.worldbank.org/china/clwt-sum.htm 26/02/05.

[3] Organismo creado para ejercer una supervisión más estricta de los bancos nacionales, debido a la sobrecarga de préstamos fallidos. Con esto las autoridades marcaron una línea divisoria entre la política monetaria y la supervisión bancaria.

[4] Comisión Reguladora Bancaria de China (CRBC). Sitio Internet. http:// www.spanish.xinhuanet.com

[5] http:// spanish.fxstree.com. Pekin (AFX-España)

[6] Estrella Digital/EFE   http://www.interbancario.cu   11/8/2006.

[7] http://www.spanish.xinhuanet.com. Beijin, 25 de julio de 2006.

 


 
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