COOPERACIÓN CAPITALISTA SIMPLE: primera fase en el desarrollo del modo
capitalista de producción; forma en que se socializa la producción basada en
el trabajo manual, sin que exista una división del trabajo en la empresa
capitalista. Con la cooperación simple, el capitalista explota un número
determinado de obreros asalariados ocupados simultáneamente en el mismo tipo
de trabajo. El capitalismo, al principio, se hace dueño de la producción en
la forma en que la encuentra, es decir, con la base técnica y los métodos de
trabajo de la artesanía medieval. El primer paso que da el capitalismo en la
producción consiste en aumentar el volumen de ésta, en crear grandes
talleres. Ahora bien, existe una diferencia esencial entre la cooperación
capitalista simple y la producción mercantil simple (ver). La diferencia
aludida estriba en que en la cooperación capitalista simple, los
trabajadores ya no son artesanos libres, sino obreros asalariados. Por otra
parte, las relaciones capitalistas aún están poco desarrolladas, aún no
pueden formarse grandes capitales, ni existen amplias capas del
proletariado. La cooperación capitalista simple ofrecía sensibles ventajas
frente a la producción mercantil simple (artesanía). El engrandecimiento de
las empresas permitía al capitalista economizar medios de producción. Los
gastos que requería un taller grande resultaban inferiores a los de varios
talleres pequeños. La cooperación del trabajo elevó la productividad del
trabajo. Por ejemplo 10 individuos trabajando en común producían más,
durante un tiempo igual, que la misma cantidad de personas trabajando
separadas. El ulterior avance de dicho tipo de cooperación condujo a la
cooperación basada en la división del trabajos es decir, a la
manufactura
(ver) capitalista.