CAPITAL FINANCIERO: es el formado por la unión del capital de los monopolios
bancarios e industriales en los países imperialistas. La existencia del
capital financiero y la consiguiente aparición de la oligarquía financiera
constituyen uno de los rasgos fundamentales del
imperialismo (ver). La
formación del capital financiero, hecho que corresponde a últimos del siglo
pasado y comienzos del actual, fue una consecuencia de la alta concentración
de capitales en la industria y en la banca. “La concentración de la
producción; los monopolios que surgen de tal concentración; la fusión o
unión de los bancos con la industria, tal es la historia del nacimiento del
capital financiero y el contenido de este concepto” (V. I. Lenin).
Utilizando los recursos monetarios libres, los bancos no sólo empiezan a
conceder a las empresas industriales los préstamos a corto plazo, sino,
además, créditos a largo plazo. Con ello obtienen la posibilidad de influir
en la marcha de las empresas e incluso, a veces, de determinar el destino de
las mismas. Los recursos de los bancos se trasladan asimismo a la industria
mediante la adquisición de acciones y creando el denominado “sistema de
participaciones”, con el cual, mediante un capital bancario propio de
volumen relativamente pequeño, se pueden controlar sumas muy superiores de
capitales ajenos. Al misma tiempo, se da un proceso de absorción de los
pequeños bancos por parte de los grandes, se forman las uniones monopolistas
denominadas consorcios bancarios. Cuando ya logran dominar la economía, los
magnates del capital financiero determinan también la política de los
estados capitalistas.