Revista: CE Contribuciones a la Economía
ISSN: 1696-8360


ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA CRISIS NORTEAMERICANA Y LOS EFECTOS ECONÓMICO-FINANCIEROS A PARTIR DEL COLAPSO DEL SISTEMA BRETTON WOODS


Autores e infomación del artículo

Miguel Ángel Coronado Alcántara

Universidad Tecnológica de la Mixteca

mcorona94@hotmail.com

Resumen
El caos social y económico que padecemos a nivel mundial, tiene su fiel origen en la crisis de identidad de la nación norteamericana en favor de los intereses del libre mercado. Hoy, ya no es la nación ejemplar con aquel espíritu afable de unidad, de concordia y esperanza en favor de la justicia humana a partir de los ideales cristianos de sus grandes estadistas en la consumación de su independencia. Porque hemos de saber que el bien común instituido en la Doctrina Monroe hacia el interés de sus propios ciudadanos y de los pueblos americanos, se agotó; el interés materialista se apropió del ego humano, y ya no es la nación ejemplar que se ideo con el discurso del Presidente James Monroe en 1823 en el interés de proteger a toda América de las coronas europeas; ya no representa en ningún sentido un ejemplo a seguir como lo fue antes de 1904 en el aspecto cultural, social y económico. Los vicios ideológicos de nueva colonización y la doctrina fascista, contamino a esta gran nación a partir de su participación en las dos conflagraciones mundiales. De ahí que hoy padece el mundo de la intromisión de dinastías que han venido destruyendo silenciosamente al estado-nación como emblema de orgullo del tratado de Westfalia, después de la guerra de los treinta años en Europa hacia 1648. Por tanto hoy tenemos este escenario descompuesto a favor de la corona británica y de las más grandes familias que controlan el dinero y la banca: Los Rothschild.

Palabras Clave: especulación, volatilidad, doctrina, economía, crisis, divisas, oro, inflación, dinero, mercado, eurodólares, dólares, Kyoto, casino, artificiales, Friedman, Rothschild, Rockefeller, Morgan, Humé, Banco, Walton, Wal-Mart, Watergate, Organización, tasas, colapso, outsourcing, Bretton, Fondo, exportación, devaluación, social, barata, digital, yihadistas.



Para citar este artículo puede uitlizar el siguiente formato:

Miguel Ángel Coronado Alcántara (2015): “Antecedentes históricos de la crisis norteamericana y los efectos económico-financieros a partir del colapso del sistema Bretton Woods”, Revista Contribuciones a la Economía (septiembre 2015). En línea: http://eumed.net/ce/2015/1/crisis-norteamericana.html


Introducción

EE.UU. es y ha sido una nación con muchos atributos reconocidos, salvo los que hoy la ponen en entredicho en el contexto internacional. Porque si recordamos un poco su antecedente más cercano sobre lo que fue el colapso de las tasas fijas de cambio en 1971, nos daremos cuenta que ya no es la nación ejemplar que promovió la doctrina Monroe en el siglo XVIII como verdadera esencia de integración para América, ni forma parte ya del sueño americano para los latinos y sudamericanos, ya que el poder de compra del dólar se anclo al absolutismo económico, y ahora es un parasito; una especie de abeja reina que se aprovecha del néctar que llevan a la colmena las obreras (naciones subdesarrolladas) y el zángano (Gran Bretaña), preparado para fertilizarla (colapso). Esta alegoría nos da la representación y la posible dimensión de la crisis económica que hoy vivimos con un problema real de elevada liquidez en el sistema. Un problema cuyo principal asiento de inestabilidad está en el seno de la Reserva Federal. Es decir, en la emisión persistente de dólares para financiar o cubrir la ostentosa demanda que exige cualquier mercado para la inversión especulativa, siendo lo más representativo en ello el mercado de los derivados financieros. Por igual, no se desprecia en nada la demanda de divisas para cubrir cualquier riesgo de cobertura en el mismo mercado. No obstante hemos de saber que las inversiones en tal sentido son las que más daño ocasionan al sistema monetario internacional, y lo debemos ubicar en el contexto. Hemos de reconocer que cuanto más demanda de dólares exigen los mercados artificiales, más evidente es el riesgo de un desplome de inversiones de esta naturaleza, porque es de entender que EE.UU. con todo y su poder de regencia mundialista, adolece de lo más importante que debiera identificar a una verdadera nación democrática: la ética en sus acciones de gobierno. Porque ya no es el país ejemplar de la guerra de independencia; ya no es el país con la emisión de moneda respaldada en oro, como fue antes de 1930. Ya no está regida la emisión por el propio Tesoro de los EE.UU. Es decir, hoy se emite dinero por el solo hecho de emitirlo para cumplir caprichos de delincuentes financieros; de mega especuladores que solo esperan ver el curso del dinero para apostar por las posiciones largas o cortas en los contratos, y no por necesidades verdadera dirigidas a la inversión real con efecto sumario hacia la creación de plazas de trabajo, y la producción de bienes y servicios como lo fue antes de 1970 en que estaba indexada la divisa norteamericana al oro. Hoy flota en el mercado como cualquier otra divisa en el mundo haciendo irracional el comportamiento de todos los mercados; desde los insumos, la producción de bienes y la inversión especulativa, que es la de mayor cuantía a partir de la crecida de euro dólares y euro obligaciones fuera de las intervenciones legales del sistema de la Reserva Federal. Es decir, a partir de 1950 se desato un mercado alterno de dólares ofrecidos a un bajo tipo de interés fuera del señoreaje de la Reserva, y orilló al resto del mundo a exigir oro a cambio de dólares reconocidos en los euromercados, y de ahí nace la decisión de desmonetizar al dólar por parte del sistema de la reserva federal, dejando que finalmente flote en el mercado sin la indexación prudente de $35 dólares por onza oro ya que éste se había encarecido en la especulación y no le convenía a la Reserva deshacerse del oro por virtud de que equivaldría a una depreciación del dólar en forma automática. Por tanto es de entender que a partir de ese hecho notorio de dejar flotar irracionalmente las divisas a partir de 1971 en que colapsa el Bretton Woods, lo efectos negativos han sido mayúsculos y se hacen sentir en el mercado con tanta expresión de pobreza; los costos por igual los absorben los países subdesarrollados con la depreciación consecuente de sus monedas por la inundación irracional de dólares, producto de una fuerte especulación que mueve a la demanda con su consecuente efusión a los mercados. Los petrodólares también tienen su participación sobre la dosis especulativa en 1982 y tienen que ver con las deudas del tercer mundo, lo cual desde 1975 obligaron a hacer caer los precios del petróleo, y así también las materias primas de los países pobres. Hoy la deuda del tercer mundo es impagable. Hacia 1982 valía $590,000 millones de dólares, y para 1998, se había ubicado en $2.03 billones de dólares. Es decir había crecido 3.4 veces desde la fecha de referencia. Por tal motivo hemos de comprender que existe un desajuste formal en la economía global a partir de la flotación del dólar, lo cual pone en riesgo el patrimonio de cualquier nación, de cualquier empresa y de cualquier ciudadano. Y no es para menos suponer esto, ya que la pobreza en el mundo se extiende de manera extraordinaria a trances de endemonia y por candados económicos que infiere la gran demanda de créditos hipotecarios sobre el rendimiento del salario devengado. Por consecuencia la perdida de compra del dinero se manifiesta sucesivamente en la toma respectiva de otro tipo de créditos para promover el consumo de satisfactores básicos. Y porque en realidad la inversión inmobiliaria ha tocado el sentimiento patrimonial de la pobreza como cáncer que carcome la fuerza laboral, y el mercado especulativo agrandando la espiral entre pobres y ricos. Así que el mercado de los derivados financieros y el mercado de las divisas, tienen acordonado sistemáticamente al sistema de emisión de EE.UU., sin menospreciar claro, a la fuerte inversión que exige por propio derecho el mercado del narcotráfico, órganos, armas, secuestro y en sí mismo la falsificación de dólares, y por igual la elevada deuda pública que sobrepasa ya los $18 billones de dólares como fuente de financiamiento indirecta para las necesidades que exige el Pentágono. Además del arduo financiamiento hacia la innovación tecnología y hacia la promoción del libre mercado. Así que este es el panorama bajo las fauces de una hiperinflación que se hace sentir en todos los mercados y muy similar en todas sus aristas económicas a la colapsada Alemania de 1922.

El financiamiento persistente del mercado especulativo
Continuando con el poder incuestionable que despliega el dólar en el mercado, resulta necesario dejar en claro que es también el motivo sucinto del gran auge que ha dejado despertar el mercado de valores internacional en los últimos años, y a partir de su trascendencia económica acaecida hacia 1980 en la que se pone en marcha la doctrina del neoliberalismo económico y la entrada material de los derivados financieros como respuesta firme al colapso de las tasas fijas de cambio en 1971. Este crecimiento de dinero sin excepción, ha dado impulso a un comercio indisciplinado y antiético sin justificación alguna para las necesidades productivas y naturales del planeta tierra, ya que es considerado su devenir material, como un atropello sin excepción al derecho patrimonial humano; por lo que si consideramos que la flotación de las divisas permitió su audaz penetración en el mercado para comprar la voluntad política de los pueblos, comprendemos entonces que la austeridad que hoy vivimos ante los gastos de gobierno en exceso, continuará imperando su insignia al margen de la corrupción y a pesar de los nuevos programas de sanción en las leyes. Así que la fuerte promoción al neoliberalismo a partir de las reformas económicas propuestas para romper cercos proteccionistas en la vida económica de los países, dan muestra de lo que hoy se vive en cada rincón del mundo sobre las deudas nacionales de cada país, y el empobrecimiento humano que se proyecta imperante en el escenario por la inundación arbitraria de dólares y la depredación de los mercados en todo el sistema por la empresas globales, y debido a la excesiva demanda de dinero fácil para inversiones improductivas que no satisfacen ninguna necesidad humana. Así que esa es la parte concluyente de este terrible alimento financiero. Los bonos de la tesorería federal, así como infinidad de instrumentos como acciones, derivados y otros activos financieros híbridos de cobertura, como los referidos al clima y al nivel de humedad, son también el fuerte motivo de ese alimento crediticio que degrada el ingreso de las familias, y más aún con el juego económico de las divisas en el mercado con arbitrajes financieros sucesivos. Y porque ese despliegue de inversión, es como un casino peculiar de las Vegas con su serie de apuestas por doquier; como un juego de azar que atrapa a inversionistas noveles que dejan sus sueños en la euforia desencadenada de las supuestas ganancias inmediatas. No obstante, ¿Qué tiene que ver el privilegio de este mercado con el problema social y el debilitamiento del dólar en el mercado? Pues necesariamente todo. Es tanto el dinero extendido a disposición del sistema que es posible cuadrarlo en ese exceso para reordenar al mundo financiera y económicamente en centros de desarrollo regional y con redes de distribución de satisfactores mediante líneas férreas de levitación magnética. Por tanto las apuestas prefabricadas en el juego financiero del dinero se han vuelto un alimento espiritual para los que solo desean subyugar. La lotería nacional, pronósticos deportivos y otros concursos de azar en mínima escala, son ejemplo vivo de un casino propio al que estamos viviendo en obvia simulación, y manteniendo un sueño incierto en la refriega humana por la elevada delincuencia. Por tanto nosotros como novatos detrás del sueño de otros y sin saberlo de antemano, estamos invirtiendo en el juego especulativo del mercado a partir de la gran derrama económica sobre inversión institucional que conforman las SIEFORES (Sociedades de Inversión Especializadas en Fondos para el Retiro), o demás sociedades de inversión de este estilo, en el que se invierten los recursos económicos de muchos trabajadores para favorecer el plan global de la pobreza. Y es que ese exceso indudable de dinero improductivo que permite darle creatividad a las políticas globales de reordenación económica -tanto que se ha distinguido el interés y la verdadera promoción por dirigirlo hacia diez regiones exclusivas de desarrollo económico por aptitudes de trabajo, intelectualidad, capacidad de distribución e innovación tecnológica-, permite dirigirlo a una especie de federación en donde jurídicamente se creara una normatividad base para la producción, distribución y el consumo de bienes y servicios que genere la renta mundial. El plan sobre una red ferroviaria de levitación magnética a nivel mundial es lo que le da dinamismo, motivo y realce a esta arquitectura política para darnos a entender de la “nueva visión socialista que guarda el mutualismo económico en la distribución de la renta global” Así que como lo hemos venido observando, el dólar financia a este tipo de mercado de manera particular y es uno de sus más loables compromisos rentistas a ese despliegue de poder “hegemónico” que se va construyendo ante nuestros ojos; y a través de éste modelo de desarrollo que se está enriqueciendo necesariamente del sistema ideológico de la economía de mercado para hacernos comprender un nuevo colonialismo o nuevo orden económico mundial con un etiquetado de desamparo forzoso. Por tanto, sería muy iluso plantearnos un argumento en contra, ya que el libre mercado por definición dogmática ofrece un poder de expansión único a beneficio directo de importantes monopolios ya creados para ese propósito en el libre mercado, por lo que el gran capital entonces es mantenido por un número reducido de inversionistas para hacer más rentista el comercio en el contorno mundial y no se está diluyendo en línea adversa para pensar algo diferente, ni se está democratizando como muchos lo refieren, porque hemos sabido que algunas familias del poder global como los Walton, accionistas mayoritarios de la multinacional Wal-Mart, detentan actualmente una riqueza que representa más de dos veces el Producto Interno Bruto de Bangladesh. Y esto es alarmante si consideramos que en el libre mercado se vela por la justicia económica; por un equilibrio entre la oferta de dinero y la demanda de satisfactores económicos, y lo cual no es cierto. Así que la desregulación financiera de los mercados ha permitido sin mayor excusa abrir al mejor postor la tenencia nacional de la riqueza natural más allá de una libertad sensata y más allá de nobles causas democráticas que señalan las cartas constitucionales en cada uno de los países que han sido sometidos a las políticas de libre mercado. Por tal razón, se advierte una zozobra social importante en todo el contexto ideológico y social de esta burla económica mandada a hacer para el sistema educativo. Así que en conclusión diremos que la fuerte emisión de dólares en el sistema de crédito, tiene un distintivo incomparable a favor del nuevo imperialismo y del nuevo derecho público internacional. Empero a pesar de ese atributo inobjetable que se pueda advertir a favor del dólar con una regularización jurídica tan estricta, de igual manera diremos que se mantiene endeble el sistema monetario internacional ante las circunstancias antes dichas que reconocen y motivan un desequilibrio en turno; y a pesar claro, de su reciente apreciación en los mercados. Aunque hemos de comprender que recoge en sí mismo para su propia ministración y poder de influencia en el mundo, una protección indirecta en tecnología de guerra. Aunque no deja de ser preocupante de que la ONU unilateralmente intenta vetar la participación de la Casa Blanca en la política mundial, y esto por consecuencia afecte en el corto plazo -dependiendo del juego de la política mundial-, el futuro del dólar en el mercado. Por tanto tarde o temprano puede depreciarse la divisa norteamericana ante un eventual acto de esta naturaleza que deje sorprendido al mundo financiero y sin seguros ciertos de cobertura cambiaria.

Los motivos del narcotráfico y lavado de dinero
El dinero demandado para operaciones ilícitas también tiene su fuerte dosis de alineación jurídica para propósito colonialistas, y puede cumplir una función extrema en ese sentido para intentar depreciar de igual forma una divisa, si consideramos claro, que esa profusión de recursos no está alimentando formalmente actividades productivas como son en su minoría referenciada. Por tanto el exceso propone sin duda maniobras de especulación para propósitos definidos a sus tenedores finales. La inflación por forma práctica que deriva de ese exceso, altera en igual sentido el intercambio de bienes y servicios producidos en la economía (PIB). Así que las operaciones propiamente ilícitas como lo es el narcotráfico, la industria del secuestro, el tráfico de armas, de órganos, prostitución y demás en ese orden tan variado, fomenta sin duda la intensión y creación de escenarios en descomposición continua para todos los mercados como se intente o desee planear, y que innegablemente ante tales circunstancias no se puede medir ni controlar para un cómputo formal en las estadísticas económicas. Por consecuencia es bueno decir, se vuelve caro ese dinero al degradar la función natural del comercio y ocasionar una devaluación gradual ante el blanqueo constante de dichos recursos que se vuelve cíclico en su intensión administrativa y de manera consuetudinaria hacia el mercado de consumo. Y es precisamente en esta etapa final de circulación ilegal, la que debemos menospreciar, ya que altera los cánones tradicionales del flujo del dinero por satisfactor económico producido, y lo que sin control altera también el sentimiento de consumo trascendiendo a lo social. Así que afecta enormemente a la economía el dinero sucio venido de seudo-sistemas para alterar la medición de indicadores económicos generales, siendo la inflación una de esa variables traicioneras y más lacerantes sin realidad perceptiva hacia al mercado; claro, al margen de la técnica de medición también criticada, que deja mucho que desear en la obtención de datos económicos para determinar la frecuencia e importancia del comportamiento de los precios sobre la canasta básica, y que por demás es lacónico el criterio ante el motivo intencionado del reciclamiento de la masa monetaria. Así por decir de igual forma, los bienes onerosos que se ofertan en el mercado, son también parte rentable para especuladores y para los que desean blanquear el dinero en obras de arte; en subasta de jugadores y en fin, en muchos otros sistemas de blanqueo monetario como lo puede ser el marketing para inferir sobre la coacción de voluntades. Y con esto queremos decir en agudo reproche a este mal sistema, que el incremento indiscriminado de precios sobre la canasta básica, es un “fenómeno” que por propia definición -así lo entendemos-, mide solo el perfil de la pobreza para tener en mejor referencia el consumo paupérrimo por parte de los que dominan el capital en la escena, y gracias también al acaparamiento desmedido y por demás doloso del intento de la publicidad por manipular la intensión del consumidor final, y que practican infinidad de empresas al margen de la ley y sin criterios de una verdadera regulación en pro del consumidor, y de una verdadera sanción en contra de los que promueven el abuso de un consumo inducido, y que es también el detonador de otra forma enajenante por pretender alterar geométricamente el destino añejo del dinero. Es bueno comprender pues, que estas marejadas técnicas no tienen sustento lógico para legitimar la insalubridad arraigada que hoy tenemos en los mercados domésticos de cada nación.

Básicamente podemos argumentar que las actividades ilícitas al reciclar el dinero mal habido en el sistema, totalizan asimismo liderazgos empresariales con influencia política en el mercado de consumo, y al reflexionar en ello, es solo deliberado el flujo para inflar la tenencia de activos financieros en los mercados artificiales, como lo es en singular disposición el mercado de los derivados financieros. Y los décimos de ese modo, porque ese dinero ya adulterado con la mancha del mercado negro y exagerado en el boom del comercio, trastorna el pensamiento de apostadores noveles que pierden siempre la perspectiva de las cosas en la refriega de la toma de inversiones de este tipo, y aterriza así su efecto denigrante al mercado físico de la producción real, presionando de igual manera al consumo básico y la renta devengada y degradada del consumidor final que siempre toma los costos, haciendo evidente la argumentación de la desgracia mundial de la pobreza. La devaluación por norma ante el ataque especulativo tan importante sobre una divisa, es por llano razonamiento la última opción que toma un gobierno para hacerla caer en su precio internacional de cotización, y por virtud naturalmente de la decisión unilateral que toma el banco central que esta entregado a los intereses del mercado, lo cual en suma, se adhiere a la crisis económica que se viene programando. Señalemos entonces que en una devaluación monetaria muchos son los perjudicados en esa debacle singular de depreciación. Pero para los que especulan, es una gran referencia económica de privilegio sustantivo al recibir información de primera mano para actuar precavidamente en la toma de inversiones y desinversiones según sea el caso ante una posición larga o corta de la operación que en ese momento se contrata, y esos son los beneficios reportados de la especulación a benefactores de las riquezas infladas en los mercados.

Así que todos esos vicios sometidos a los criterios de una política monetaria disfrazada, son parte de la ignominia que hace la diferencia tenaz en la desgracia social de los menos favorecidos. Porque imaginemos tan solo cuánto dinero se puede fabricar y lavar diariamente en los mercados negros y paraísos fiscales. La cantidad por la simple argumentación es enorme sin duda alguna para intentar cuadrar la balanza de pagos con la partida económica de “errores y omisiones”. Así que tenemos una enorme justificación para incluir dinero sucio en la balanza de pagos, porque de acuerdo a cálculos del Fondo Monetario Internacional, se lava entre un 3 o 5% del PIB mundial diariamente en el mercado. Esto es importante considerarlo, al margen de la falsificación de dólares que en suma muy significativo en el emplazamiento del dinero, porque para EE.UU. al cierre de 2014 el saldo de errores y omisiones reportó $30,015 millones de dólares, lo que significa en términos nominales el 0.2% del PIB de ese país que fue a esa fecha nominal de $16´768,100 millones de dólares, según datos del Banco Mundial. Así que el ingenio humano permite idearse diferentes formas de acrecentar riquezas personales dentro del mal llamado libre mercado sin regulación; porque al decirlo de algún modo sin regulación, damos a entender que el sistema de supervisión y regulación financiera está rebasada, ya que el simple negocio de la prostitución, pasando por los donativos a favor de empresas o asociaciones civiles que están exentas de impuestos en el flujo de dinero, hasta la creación de empresas fantasmas para apoyar candidaturas políticas, y pasando por los paraísos fiscales que son muy prácticos en el blanqueo y que en realidad son muchos, y llegar en ese sentido a la compra y venta de bienes raíces como destino final para volver licito el dinero, son una constante en ese desequilibrio económico que se observa muy recurrente en el sistema económico a margen propiamente de las auditorías gubernamentales y de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita que entró en vigor el 16 de junio de este año. Además, es bueno hacer notar que se pueden considerar dentro del mismo parámetro de esta evidente critica, a las inversiones muy recurrentes en todo tipo de juegos de azar que se autorizan sin criterios justicia económica como son las llamadas quinielas deportivas, carreras de caballos, palenques, loterías, casinos y hasta las insignificantes máquinas tragamonedas. Así que todo este cúmulo de riqueza mal habida y lavada con mecanismos técnicos que crea el propio mercado, y que no contabiliza formalmente el gobierno en sus libros contables, desestabilizan naturalmente al sistema.

Hoy pues la guerra contra el terrorismo ha significado un profundo desgaste político y en nada se reprocha, ya que parece el modus vivendi de las minorías capitalistas que tienen en jaque al mundo financiero de hoy. Empero parece mentira que los árabes se les tilde de intolerantes, cuando sus virtudes están inclinadas favorablemente a detestar de manera importante la usura, el crédito y la especulación monetaria que promueve el capitalismo. Así que en tal motivo esa gran demanda de dólares que propala el sistema para financiar dicha actividad anárquica, proviene necesariamente de tanta especulación habida en el escenario, y de tanto de desequilibrio económico y social propuesto para todo el mundo. Por igual las actividades filantrópicas tienen su dosis singular en suma importancia para el sistema; su propio reconocimiento detrás de estos financiamientos ultra-depredadores son la esencia de su gobierno. Sin embargo, toda esta gama de dinero aflorado financia también sin duda las actividades terroristas, ya que gran parte de ese dinero proviene así, de ese mercado negro, y bien puede ser identificado como un medio de financiamiento que permita desestabilizar al dólar con ataques especulativos bien coordinados desde todos los frentes, si fuere esa la intensión en un momento dado.

Ahora bien, las nuevas reglas bancarias para prevenir el lavado de dinero y otras actividades ilícitas que están incluidas en la periferia de grandes flujos de dinero, tienen su intensión normativa, pero no obstante el agente que blanquea pueda buscar resquicios en la ley como lo ha sido siempre, o de otro modo evadir el rastreo electrónico con formas sofisticadas bien ingeniadas por los programadores. Por igual y mejorando la vida encumbrada de los especuladores, la supervisión y regulación sobre actividades específicas en atención a la ley referida en párrafos anteriores, puede ser muy relativa al momento de las revisiones in situ o extra situ. Claro, los especuladores siempre están atentos a los flujos importantes de dinero para intentar maniobrar con esquemas inversores; equilibrar o desequilibrar según convenga a sus ventajas oportunistas. Eso es así como lo desee la delincuencia financiera. Porque también lo mismo acaba de suceder recientemente con crisis de las hipotecas en EE.UU., y en el cual se reconocen los rescates bancarios cuantiosos dentro de las políticas tendenciosas de gobierno con una buena inyección de recursos frescos, y solo para apaciguar el momento de la hecatombe, aunque la programación esté en otra dirección si se desea pinchar la burbuja global. Por tanto, pareciera que tenemos dólar para un rato más en tanto no cambien las condiciones macroeconómicas de manera drástica o los brotes sociales no se generalicen más allá de un punto de inflexión o tolerancia ciudadana, y la política se programe en ese sentido.

La incontrolable falsificación del dólar y los costos de la corrupción
Otro de los aspectos que pueden poner en predicamento al mundo y al dólar en específico en este análisis, es sin duda el problema eminente de la falsificación de dólares y el costo de la corrupción. Porque entendemos que la falsificación de dólares significa en estricto sentido una emisión más a la que está expuesta y sin respaldo político, o sin anuencia de la política monetaria del banco central en turno; sin apoyo productivo por decirlo de otra forma, porque hemos de saber que no hay control administrativo sobre este exceso de recursos que se expone de manera inoportuna en el sistema, ya que prácticamente estamos hablando de una emisión privada para fondear inversiones ilícitas, y porque este fenómeno en lugar de enriquecer al sistema de crédito, antes bien lo falsea sin distingo al provocar desajustes cambiarios constantes en el mercado de las divisas. Imaginemos tan solo la escena vivida en la crisis especulativa que sobrevino al sistema en 1972 en la calles de Manhattan al falsificarse $240 millones de dólares en bonos y otros valores similares en cuyas maniobras se vieron inmiscuidos bancos alemanes, suizos e italianos; además de la participación comprobada y antirreligiosa del Banco del Vaticano, institución dirigida por Paul Marcinkus, obispo jerarca de la santa sede. Es indudable entonces de que el dinero detenta un enorme desprestigio al salir de la nada para provocar crisis financieras de cualquier calibre e intensidad. Así que hoy el dinero es un simple papel sin garantía; un simple vale sin respaldo metálico en oro, y sin respaldo económico. La fortaleza relativa que actualmente manifiesta el dólar, se mide necesariamente en la falta de rigor que tiene de financiar un mercado de activos tóxicos, de activos artificiales y altamente codiciables sin fundamentación legal transparente desde la perspectiva justa de lo que significa la económica política, para dejarlo en claro; que es financiar la actividad física de la producción. Ese dinero sin demanda racional, sin demanda auténtica para financiar el progreso económico de un país, se genera solo para provocar codicias humanas en ganancias descomunales y en periodos sumamente cortos, como es el caso tan común de los arbitrajes financieros en el mercado de las divisas para obtener significativos spread de dinero en la intermediación. Por decirlo de otro modo, se crean beneficios al momento y sin el mínimo esfuerzo para detentarlo. Solo se decide sobre el interés de una inversión en el momento que brinde la oportunidad de cerrar el contrato y ya. Y es por eso correcto decir que al mercado de valores ahora se le puede comparar como a un casino de las Vegas, y por virtud ciertamente de la elevada irracionabilidad del sistema que distorsiona el bien común colectivo a que se refiere la carta constitucional norteamericana. Porque hemos de saber que la integridad de la doctrina protestante que le dio origen al status histórico de este emblemático país, ganando reputación internacional, permitió en la escena de la transición por ser el mejor ejemplo para las demás naciones, tanto que Europa reproduce el modo federalista en el tratado de Maastricht en 1992 antes de ser llamada la Unión Europea. Sin embargo, hoy esta nación apadrina la descomposición económica de todo el mundo. Ya mencionamos en algún sentido el escándalo de la falsificación de los $240 millones dólares, en donde Richard Nixon parece ser parte del patrocinio que dio origen a la quiebra de los tipos de cambio en 1972 y que fue muy evidente su relación política al desprestigiarse inmediatamente la presidencia durante esos sucesos sobre el caso Watergate. El Sistema Bretton Woods había fenecido en ese periodo de inestabilidad política, y lo cual trajo la flotación sucia del dólar y de todas las divisas en el sistema, y a esa fecha no hay razonamiento económico lógico o recuperación cierta de la economía con el libre mercado. Se propone que en medio de esta inestabilidad y en su coyuntura dada, se sobreponga un nuevo orden económico a la altura del que feneció; un nuevo sistema que sirva de referencia sobre el promedio comercial de mercancías demandadas en el mercado. Ello lo propone Thomas H. Greco en su artículo: “DINERO NUEVO: una oportunidad creativa para los negocios” Supone en su análisis y recomendación de equilibrio, que sobresalga la realidad de estandarizar la oferta de dinero y demanda de bienes y servicios mediante una federación de mercados. Señala que es necesario un crédito cooperativo de mutualidad común en beneficio de todos los agremiados, y separado de cualquier injerencia política. Pareciera ser como una especie de compensación de actividad económica mediante la entrega de un crédito electrónico extendido sin fluctuación a beneficio de distribuidores y consumidores. Pero volviendo sin embargo al fenómeno de la falsificación de dólares -que más que fenómeno es un actividad tendenciosa fielmente ideada-, podemos señalar que el Banco Central de Inglaterra y el de EE.UU, son quienes favorecen este desenvolvimiento de desajuste frecuente de dinero y que toleran de manera desmedida, haciendo poco transparente el sistema de regulación e inspección de operaciones financieras de aquel país emblemático. Así que debemos reconocer que el sucio acontecer del dinero inflado por agregados monetarios que permiten dispensar la enorme cantidad de dinero en los mercados, han descompuesto al mundo en toda su expuesta dimensión crítica.

Sabemos que el gobierno de Washington a través de lineamientos de orden monetario y crediticio ha puesto en marcha una supuesta atención al problema de la falsificación de sus dólares. Ha desarrollado nuevas técnicas para evitar la actividad ilícita; no obstante continúa existiendo la carcoma de los privilegios dentro del mercado para acrecentar aún más la continua demanda de instrumentos financieros que permiten favorecer el destino de estos flujos al sistema de crédito, para mantener por supuesto viva la infusión hacia la demanda que exige el presupuesto bélico y el déficit gubernamental, aunque la falsificación forma parte de esa práctica inexacta de alterar la masa monetaria en su función concreta, pero no deja de ser un medio artificial de igual modo como el resto de la masa monetaria en el sistema. Así que las artimañas continúan fuertemente para justificar por decreto la desaparición tacita del dinero fiduciario en el futuro cercano, y reemplazarlo por dinero electrónico como se advierte y se promociona en la escena social, y operar en la transición, como asimismo también se observa la intensión, un crédito masivo en dispositivos de plástico.

Esto por tanto son los vicios de un mundo ilegal que genera pobreza en la confrontación de los mercados de consumo, y en la incorporación de bloques económicos en la periferia mundialista como una intensión de alivio. Aunque no obstante se espera una decisión política ultra-nacionalista para corregir formalmente la desproporción de la renta mundial como medida social para evitar costos.

La especulación cambiaria y la inoperancia actual del mercado
Otro aspecto que genera inestabilidad como una realidad endémica en el sistema y que sin duda deteriora la función del mercado, es evidentemente el comercio lioso sobre las divisas en el medio económico, y es la tecnología de la comunicación la que permite hacer fluir inmensas cantidades de dinero vía digitalización hacia todos sistemas de mercado en propia definición, por lo que se vuelve caótico e inoperante el sistema actual de inyección de dinero en medio de tal arbitrariedad, y es por tal medida que no podemos entender ni ponderar la verdadera razón del deslizamiento del dólar respecto a otras divisas en ese modo tan irracional en que funciona el comercio mundial  mediante los nuevos pedestales electrónicos sobre inversiones especulativas. Antes podíamos consideran la necesidad de expandir el dinero sin mayor problema mediante el M1 y el M2, pero hoy es todo lo contrario con el resto de los agregados monetarios que se inclinan a financiar la especulación. Hoy se presta dinero sobre una base de dígitos de computadora, sobre un dinero inexistente; sin sustento físico real que apoye la producción y crecimiento económico en justificación necesaria de oferta monetaria. Por tanto la cantidad de divisas en el medio económico y ante usufructos artificiales poco regulados y con bases netamente especulativas, invitan a la voracidad económica, a la voracidad de inversiones; al querer tener, más que ser como dice Erich Fromm analizando a esta sociedad materialista. Porque recordemos que la libra esterlina se zarandeó en aquel histórico evento forzado por un solo “mago del dinero” en 1992, llamado George Soros. Para que también en 1997, por igual la divisa tailandesa, cayera en picada por virtud del  “efecto dragón” que ocasionó desastres económicos en toda Asia con el solo interés inversor de un mega-especulador como lo es este personaje de la filantropía mundial. Así que la diversidad de divisas hace sencillamente inoperante al sistema de libre mercado con las tasas de cambio flotantes, ya que permite que terceras personas se inmiscuyan y enajenen la oferta o  demanda en un punto límite de inflexión, propiciando desequilibrios de toda índole en la escena social. Así que el sistema multiplicador del dinero tiene intensiones racistas necesariamente en su objetivo central, y es el elemento mágico que transforma al mundo para fabricar escases en el sentido que lo desee el mayor grado de tenencia arbitraria de esta mercancía absurda como medio de cambio. Así que una medida cómoda y deseable que intente romper con esa enajenante intensión, sería sin duda centralizar el sistema internacional de pagos mediante una moneda electrónica, y única para tal propósito que permita otorgar un subsidio colectivo; y claro, sin banco central de emisión; porque bastaría solo con manejar una referencia media de tenencia de dinero digital dispuesto para todos los potenciales consumidores que estén dispuestos al consumo permanente, para ofrecer una posible compensación comercial. Esto intentaría acabar con la impresión del dinero fiduciario que hace mucho daño al sistema y que como monopolio cierto en manos de los bancos centrales, altera sin duda el flujo de dinero en su sentido verdadero. Por tanto se acabaría el centralismo monetario que está actualmente en manos privadas; en manos de la elite global. Y porque al menos en los principales foros internacionales se está tratando de sensibilizar con mayor frecuencia estos temas de rigor social, los cuales permiten brindar una salida pronta al empobrecimiento global para poder confederar el comercio en respuesta firme a la insalubre situación que vive el mundo y ante el intento de poder resistir la especulación. El ALCA (Área de Libre Comercio para las Américas) oficiada en 1994, es una visión particular de lo que debiera significar una confederación de transición de equilibrio económico para todo América, y con esto poder “disminuir” en algún modo la forma poco ética en que operan las divisas en el medio económico, dejando descubrir más referencia de cambio de ajuste real para el dólar con menos monedas en el mercado para disminuir el arbitraje internacional. Claro, esto no es una propuesta mágica; suena bien para fortalecer las plazas de desarrollo económico locales que fueren creándose de manera mancomunada para brindar valor agregado a la divisa que integre la zona de comercio. Pero sabemos de antemano que a pesar de esta posibilidad mutualista, no obstante las divisas siguen siendo parte del debilitamiento financiero en la vida económica de muchos países ante la demanda tan recurrente y no limitada de préstamos del exterior, y ante el centralismo económico y político tan incuestionable que se percibe en el escenario. Algunas naciones todavía han mostrado resistencia a los cambios propuestos por OMC, ya que no del todo trabaja este organismo multilateral en favor del comercio mundial como lo hemos señalado en otras investigaciones. Algunas naciones, no han aún decidido alinearse a los dictados de las Naciones Unidas, pero se menciona en los foros la necesidad urgente de hacerlo en favor de los mercados homogéneos que se vallan construyendo. Sabemos que recientemente se reunieron en Argentina los principales mandatarios del continente para fortalecer las relaciones multilaterales e intentar integrar las plazas nacionales en América.

La tónica de esta dinámica abierta continúa en favor sin embargo de la especulación y a la vez dando muestras de debilitamiento para un dólar que posiblemente tenga contados su días. Ramón Fernández Guzmán plantea la terrible realidad que le ha de espera al mundo ante la desaparición de los combustibles fósiles y la crisis ecológica e industrial que viene ponderándose en el ambiente sin resistencia alguna. Esto lo señala en su ensayo: “La quiebra de Capitalismo Global 2000 - 2030” Y nos habla de una crisis multidimensional; de un caos sistémico, y de una  guerra material por los recursos todavía existentes.
 
Ya señalamos que la fortaleza del dólar estriba solo en su gran naturalidad de emisión y en el respaldo militar que le brinda indirectamente el poder político de la logística del Pentágono, ya que el gasto de guerra como inversión es muy elevado y su fuente fondeadora proviene propiamente de los dólares reciclados que recibe la Reserva Federal de los bancos centrales del mundo convertidos a cuentas de inversión. Sin embargo habíamos señalado que este tipo de financiamiento no es sano en ningún sentido ni perpetuo en lo absoluto para ningún banco central del mundo, y menos para un banco privado como lo es la Reserva Federal de EE.UU.; ni es por tanto una regla de subsidio económico terminante. Simplemente el dólar está sirviendo de ancla para un infortunio, ya que patrocina a sus manejadores políticos envueltos en las decisiones de los parlamentos nacionales alrededor del mundo; de los gobiernos que simpatizan con la perdida soberana, y este inconveniente está manteniendo un “nerviosismo” único en los funcionarios de la Reserva en tanto crecen los contratos sobre inversiones volátiles en derivados financieros que están siendo referenciados a esta divisa en el mercado. Volvemos entonces a recalcar que en medio de cualquier crisis económica, la depreciación de una moneda cualquiera que sea esta, proviene necesariamente de una decisión política disimulada tras el resguardo de una medida social y por tanto, aunque se tenga la mejor referencia sobre un algoritmo matemático, se dificulta finalmente su pronóstico de caída, ya que esta decisión se lleva a cabo tras bastidores.

Estos son por supuesto los motivos que pueden hacer emprender que la economía de mercado se debilite por una situación de maleabilidad mental más que técnica, y en medio de un egocentrismo materialista. El boom de las hipotecas fue sobrecogedor como episodio de la crisis financiera pasada en 2008. Por tanto, ¿Qué le espera a EE.UU. con tanta riqueza artificial creada de la nada? Sin duda podríamos ver un deprimente desgaste social y crisis alimentaria. Los commodities sobre el clima y granos están siendo negociados por empresas que controlan prácticamente las materias primas y el abasto alimentario de todo el mundo, y el colapso repentino hacia los patrimonios debilitados de la familias podría encarecer aún más su tenencia. Hoy se comercializan por causas de la inestabilidad del clima muchos contratos de esta naturaleza, y en forma por demás abrupta en todos los mercados, y en su rango alimentario diremos que son materias primas brutas como lo es el azúcar, maíz, trigo, carne de cerdo o vacuno, entre otros, y que se cotizan como fuentes de cobertura en caso extremo que cambien su precio internacional de referencia en forma abrupta en el juego de la especulación, ya que se pactan contratos a futuro.  Por tanto no hay duda de que en este momento de crisis financiera y social, es indefendible la tenencia de tales coberturas para cerrar posturas de precio ante la manipulación de la paridad cambiaria del dólar que las alimenta. Así comprendemos que no existe herramienta exacta que permita defender al dólar de esta irreparable condición, a pesar de su apreciación relativa a últimas fechas. Debe mucho dinero EE.UU. a sus acreedores, y ese es el punto endeble que la diferencia con las demás divisas. Aunque solo el poder militar es su sostén más distinguido en este momento y del cual depende para seguirse manteniendo en el mercado. No obstante el día que dejen de financiarle su presupuesto militar y su gasto corriente las tesorerías de todos los países del mundo y entidades corporativas, entonces diremos adiós al dólar; porque se ha dicho siempre que las reservas internacionales permiten mantener apreciada a una divisa en tanto permanezcan invertidas. Solo que cuando las reservas son producto de dinero sin soporte productivo en términos físicos, entonces nos damos cuenta de lo inestable que se encuentra la divisa ante ese disfraz de dinero que no existe, y que solo es inversión de cartera volátil en el mercado; siendo por supuesto un suicidio económico el que está detrás del financiamiento artificial del dólar.

En el siguiente cuadro podemos indefectiblemente ver la volatilidad financiera que experimentan algunos países desarrollados miembros activos de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y de las tres economías subdesarrolladas con más extensión territorial en el marco de disposición a los clausurados del ALCA.

EE.UU. al igual que México forma parte de la OCDE y este último, miembro activo desde 1994. Y es actualmente el único promotor para el tercer mundo que mantiene cierta distinción en el escenario. Veamos las alternancias perjudiciales de la inoperancia cambiaria en medio de esta libertad económica y dentro naturalmente de un mercado cada vez más voraz.

A través de este análisis, aunque cubre tan solo cinco años, podemos señalar el audaz criterio que toma la doctrina tecnócrata para destruir a las naciones con ese plan desregulatorio mediante las reformas económicas exigidas por los organismos internacionales.

En referencia a ese aspecto consuetudinario, es de entender que no hay manera de que la Reserva Federal pueda mantener una protección excelsa hacia su divisa en caso de un ataque especulativo por parte de Rusia, China, India y Japón con esas nuevas alianzas que se gestan en esas zonas de alta concentración económica. Aunque este último tiene un pacto de refrendo o de subsidio directo con EE.UU. al alimentar frecuentemente el financiamiento del bloque Asia-Pacifico

 “En el presente estudio argentino que va de 1994 a 1999, con quince años de retraso, podemos apreciar el comportamiento inerte que tuvieron los principales indicadores económicos de los países afiliados. Las tasas de interés internacionales como se observa, disminuyeron, y debido básicamente a la política monetaria que sigue la Reserva Federal, de alimentar con dólares al sistema. Los tipos de cambio de las monedas experimentaron ajustes de alza, y debido al nivel de volatilidad de las inversiones, tal y como se aprecia en esa sensibilidad en los indicadores bursátiles de las principales bolsas del mundo. Si las tasas bajan, se abarata el crédito y se alienta la inversión productiva; eso es la doctrina conocida. Pero en contrapartida, y conforme a la costumbre irracional del propio mercado que se vive en estos momentos, de igual forma se alimenta la volatilidad de la inversión improductiva, creando desequilibrios económicos que no se pueden medir formalmente y que siguen siendo el mayor riesgo en el escenario. Remarquemos tras este motivo que el índice Dow Jones en tan solo cinco años, producto de la elevada especulación, casi duplica su record respecto a 1994 como se observa, y de igual modo la bolsa de Brasil, en más de tres veces. Esto quiere decir, que en tanto más se castiguen las tasas de interés de los bonos federales de EE.UU., el nivel de especulación tendrá su ferviente bonanza y esto es lo que se ha criticado desde siempre: que la inversión especulativa sobrepasa de manera gradual y alarmante al valor económico reportando de la inversión productiva; de la inversión física de satisfactores económicos.” Aunque por otro lado sabemos que la Reserva Federal últimamente ha venido ajustando la tasa de los bonos federales al alza y lo mismo el banco central europeo, no deja de ser preocupante la elevada volatilidad que se observa en el sistema. Esta nunca dejara de cesar.

“Pero volviendo a los tipos de cambio, observemos que la divisa europea se cotiza por debajo de la unidad manteniendo una ligera tendencia al alza con respecto al dólar hacia a finales de 1999. Esto resulta interesante, ya que a finales de 1998 intenta incursionar y comienza su cómputo dentro del mercado cambiario. Estaba en ese entonces fresca su cotización en el mercado y todavía no entraba en pleno la circulación, pero es de advertir que al siguiente año, le arrebata al dólar el liderazgo del mercado, y gracias a su ardua promoción. Al 10 de agosto del 2015 el euro cotiza por arriba de la divisa norteamericana en 1.1020 dólares; y todavía adoptando una posición de reto, sin ser desafiante enteramente. Hace un mes cotizaba a 1.1130 dólares

En cuanto a la divisa de Argentina en el presente análisis, notamos que se mantiene en la unidad promocional; en igualdad de circunstancias con dólar, y esto debido a la indexación que por política mantiene el banco central de ese país con la divisa norteamericana. Pero eso no significa que la relación de 1 a 1 este protegiendo inexorablemente a la economía de aquel país; eso no es una regla absoluta ni subsidiaria, ni nada proteccionista. La crisis económica que experimenta Argentina continúa acentuándose y sigue siendo tan evidente en el escenario hasta el día de hoy

Hemos visto que resulta inoperante entonces mantener la variedad cambiaria en medio de la ilegalidad tecnológica. Se han estado ofreciendo armas auténticas de manipulación a los especuladores para castigar el valor económico de cualquier divisa. El dólar, aunque pasivo no deja de estar dentro la volatilidad, tal y como sucedió en 1972 con el caso Watergate y la falsificación de dólares por instrucciones del Banco del Vaticano en Wall Street y así adquirir acciones de las más prestigiosas entidades corporativas del mundo de ese entonces. Todo por tal razón puede suceder en este mundo polarizado y de información privilegiada para unos cuantos que esperan la señal para investir.

El fuerte financiamiento bélico y el sostén del imperialismo norteamericano
Hemos señalado que la fortaleza del dólar se apoya hábilmente en el poder beligerante de las armas tecnológicas de que dispone el ejercicito norteamericano, y esto es cierto; una moneda como lo es el dólar recibe un subsidio inobjetable por causa de ese rubro. El respaldo se despliega en todo el orden geográfico y en la política diplomática en el exterior por parte de esta nación, y es la fuerte insignia que se promociona desde la misma sede del Pentágono hacia las regiones donde es necesario imponer criterios de libre mercado. Y es pues la existencia de importantes bases militares lo que permite a EE.UU. mantener su imperialismo gestor, y principalmente en vigencia en este momento en Oriente Medio como parte de un plan antiterrorista y de protección de intereses financieros, naturalmente. Por tal medida se considera que los ataques terroristas acaecidos a las torres gemelas en el 2001, ofreció una importante estrategia y motivo para endurecer la política de Washington hacia esa zona en especial, que ha despertado un sentimiento de odio por parte de los yihadistas hacia todo occidente, y lo cual puede cimbrar al mundo en cualquier momento en el que este plan de coordinación intente disponer de una logística de importancia geográfica para iniciar una serie de ataques a puntos estratégicos. Y lo podemos ver en ese gesto de odio religioso que tiene ya depositado materialmente el régimen del estado islámico en decenas de seres humanos muertos con esa arrogancia desmedida y que evidencia en televisión sin sentimiento alguno, como si fuere una promoción  a la muerte para los infieles; por lo que vemos que EEUU utiliza una doble faceta en sembrar discordias entre los seres humanos garantizándolo con el abono ya resulto para los diferentes credos. Consecuentemente entendemos que es factor indirecto del terrorismo internacional al adiestrar a paramilitares y motivar insurrecciones civiles en cualquier dirección, poniendo en tela de juicio sus intervenciones políticas en la vida de las naciones en aras de establecer supuestamente democracias, y poniendo sobre el peso de la critica la evidencia sublime de la antítesis de la tesis que bien explica la dialéctica de Hegel sobre el comportamiento de la política mundial en el contexto económico y social. Primero lo fue la guerra fría para “acabar con el comunismo” y ahora lo es el terrorismo, pero un terrorismo financiado y promovido con la propia política exterior norteamericana y los criterios de la Cía. (Agencia Central de Inteligencia de EE.UU.), y su aliado en importancia política, o bien su titiritero absoluto sobre el interés que reserva la política mundial para la sociedad: la Gran Bretaña. Dos países que se mantienen unidos por intereses mutuos para fortalecer un programa de la carestía mundial e insuficiencia alimentaria, y en el mismo sentido evidenciando los privilegios políticos hacia la elite mundial. Porque es bien reconocer que al fenecer la 2° guerra mundial, ambas naciones buscaron homogeneizar criterios para afianzar sus alianzas y ampliar su zona de influencia para el mundo junto al fascismo nazi ya financiado por la elite.

Así que la fortaleza de la divisa oficial norteamericana en el mercado no está bien definida, ni estará bien cubierto el apuro especulativo sobre ésta, mientras camine en esa política exclusiva de incondicionalidad hacia los intereses de la Reina Isabel II en pro del nuevo colonialismo con esos atributos ocultos de ingestión arbitraria de poder. Porque hemos de saber que hoy la divisa se alimenta de la incesante derrama de dinero que sale del propio ceno interior de EE.UU. y regresa del exterior para cumplir un autofinanciamiento, como ya lo indicamos. Y lo es en grande realidad por la multiplicación de dólares en cada inversión direccionada a la especulación. Así que una gran cantidad de dinero inunda al mercado sin reglas inyección verdadera que limite la ingesta, porque hemos de saber que necesariamente toda esa vertida de recursos permite subsidiar la actividad bélica y desplegar un programa estratégico de controles militares, y todo gracias al presupuesto militar que demanda el Pentágono en presiones sucesivas al Capitolio y que representa más de la cuarta parte del PIB de esta nación para fortalecer todavía a un dólar agonizante en el mercado, y esto es la vía más visible que se dicta en el escenario y que se conoce hasta hoy. Y porque se ha dicho siempre en el terreno de las investigaciones serias, que el día que los bancos centrales dejen de financiar el gasto público norteamericano, vendrá sin mayor reclamo el crack que defina la historia de este país. Y porque hemos de reconocer que aunque “sus reservas de oro” en un momento dado puedan reanimarle a recuperar su liderazgo, creemos que no será lo suficientemente importante como para protegerla, ya que es solo un porcentaje de miseria el que está en sus manos, o quizás nada sobre dicha cobertura. Así que la guerra comercial es muy ardua por los espacios económicos en este momento, y hoy los bancos centrales con su atributo incuestionable de “autonomía” hacia la emisión del dinero, financian sin mayor obstáculo el déficit de cualquier nación y de la economía norteamericana en forma por demás escandalosa. Y parece ser una obligación financiar a EE.UU. ante las diversas políticas de presión global que capitanea en su propio poder ultramarino el Banco de Pagos Internacionales (BPI) y su disposición intrínseca sobre la normatividad financiera que controla al mundo políticamente, al dinero, y al crédito como moneda recalcitrante. Este banco global, -pudiéramos decir-, opera como último recurso de reserva para una iliquidez mundial definitoria en el contexto económico, y además se reconoce como dueño patrimonial de todos los bancos centrales por propio derecho desde 1930 como parte de la promoción dada para favorecer el plan de la globalización, y aparte de reconocerse también la participación mayoritaria de grupos de poder como la familia Morgan, Rockefeller, los Rothschild en las acciones en circulación de esta poderosa organización mundialista. Y los Rothschild con una participación política y económica muy importante en la vida en las naciones desde el siglo XVII, manipulando el quehacer financiero del todo el mundo. La otra consideración que debemos tomar en cuenta en torno a esta financiación unilateral de indisciplina monetaria, es el proteccionismo económico a ultranza que se le brinda a EE.UU. desde entonces por parte de los organismos internacionales y aun a costa de la pérdida de soberanía para el resto de las naciones. Y lo mismo pasa con la Gran Bretaña, para que en cierto modo pueda posponerse el colapso con un nuevo estatus de autocracia inducida. Y porque ante todo se reconoce que las reservas en dólares las aprovechan los deudores como parte de sus políticas de “protección” en inventarios inflados y no tanto porque deseen tenerlas, ya que las utilizan como cobertura contra riesgos inesperados de depreciación, como recientemente lo hizo México al subastar una gran cantidad de dólares en el mercado. La recesión entonces obliga a las naciones del tercer mundo a ser financiadores del libre mercado y de su propia desgracia económica de manera gradual como se ve hoy día con tanta miseria programada y desempleo abrupto en jóvenes universitarios. Empero debemos considerar que no es una fuente definitoria de protección la reserva e dólares que tienen los inversores, porque al momento que se determine el desmayo económico con una influencia importante hacia la moratoria de pago que dicte EE.UU. sobre la deuda con el exterior a sus acreedores, simplemente se depreciara la divisa hasta su límite y evidente expresión de castigo, haciendo quebrar por supuesto al sistema en general por la lógica compuesta de compromisos de amarre financiero en todas las decisiones de inversión, y con entidades financieras que sirven de trampolín, y asimismo el Banco de Pagos Internacionales con su poder emblemático sobre la normatividad impuesta para el mundo que le sirve de política económica para regular el crédito y el dinero con directrices totalitarias.

El papel de emisión federal ya venció en EE.UU., y por tanto la burbuja hizo crecer la deuda pública y externa de la nación en el mercado internacional. Y es impráctico y poco ético que el resto de las naciones estén financiando la desgracia económica para el mundo que el propio EE.UU. ideo con el interés de la nueva doctrina fascista establecida en 1960. Por tal sentido no es nada justificable ese hecho de ignominia e influencia racista. Dinero por supuesto que ha sido inflado por el hecho sugerente de hacerlo emitir ante el tramposo termino económico, bien acuñado y bien defino que es: la demanda, y porque así lo desearon los oligarcas judíos cuando votaron secretamente por la creación del sistema de la Reserva Federal en noviembre de 1910 en la isla Jekyll en las costas del estado de Georgia, EE.UU. Dinero que sin embargo ha servido para destrozar el comercio tradicional que se fincó desde el tratado de Westfalia. Y porque es bueno saber que solo las multinacionales; las empresas globales nacidas en este último siglo con la influencia de las dinastías que se robaron las ideales del tratado, son la benefactoras de este saqueo desmedido de riqueza natural de la vida económica de las naciones. Claro, su fuerte promotor lo ha sido y lo será siempre, la Organización Mundial de Comercio y otros organismos de corte mundial, quienes han promovido el desgaste social en todo el mundo. Desde la crisis griega hasta lo que hoy representa el desgaste social que viven naciones latinoamericanas con el desempleo y narcotráfico, y demás infortunios humanos como si fueren mártires en este sentido para mandarle un mensaje al mundo, son en el estricto sentido una promoción de racismo para la pobreza, porque la frase favorita que rezan los judíos, es la que dice: “La muerte de un judío es más valiosa para Dios que mil simientes de animal”, como cariñosamente nos designan a los no judíos. Muy contrario a las ideas nobles, de justicia, de amor y de lealtad y de gran sabiduría a que se refiere Einstein en sus ideales como científico y que también fue judío. Por tanto encontramos una gran contrariedad en el credo judío y en el credo islámico ante el odio y el racismo que expresan en su verdad que dicen tener. Por tanto la religión es el opio que embrutece las relaciones humanas y que no permite la unidad.

La flotación sucia del dólar y la desmonetización del oro
Ya nos referimos en su momento al colapso de Bretton Woods que definió la nueva estrategia de los grupos de poder al permitir inflar los mercados y volver impagables las deudas públicas de los gobiernos. Los Rockefeller, los Rothschild, Baring, Warburg, Lazard, Selignam, Schroder, Speyer, Morgan, etc., banqueros internacionales judíos que representan el interés del imperio y promotores de la globalización desde el siglo XVIII, tienen jaque al mundo. Y estas son las raíces intransigentes de la economía de mercado que siembra muchas desgracias. Michel Hudson con su tesis doctoral sobre el súper-imperialismo que se levanta en el escenario dejo entrever la triste realidad que hoy nos ocupa, y está casi completo el formato, solo falta el despertar social para acelerar inestabilidad y formalizar la nueva arquitectura jurídica. Por tanto la flotación sucia del dólar ya estaba definido desde el imperio alemán como plan dominador, y lo enriqueció formalmente la elite internacional y hoy solo se operan detalles de ajuste, porque recordemos que todo se debió a la escasez de reservas de oro a partir de la evidente necesidad de los agentes económicos por verse protegidos del enrarecimiento monetario que sobrevino al mercado del oro  en la década de los 60`s. La demanda incesante no se veía propiamente como una inversión, sino como una fuente protectora ante el continuo encarecimiento del dólar por causa de la invasión perentoria de los eurodólares y otras maniobras financieras surgidas en la coyuntura. Y tal parece que ello fue una fiel copia de lo sucedido a la libra esterlina a principios del siglo pasado en el que se desplaza su valor intempestivamente a la baja. El patrón oro definido por David Humé como unidad de reserva para 1922, había sucumbido, y en su lugar estaría liderando el flujo de dinero una divisa que se había ganado el respeto hegemónico para ese tiempo de crisis en Europa, y ese fue el dólar con un patrón cambio oro-divisa diferente al anterior en el que John Maynard Keynes en su fuerte impulso critico lo promueve hacia una “libertad económica” en consenso de naciones en 1944. Y desde entonces por efecto correlativo de la medida económica las demás divisas flotan junto al dólar en ese consentimiento financiero. La referencia cambiaria debía ser $35 dólares por onza de oro, y ya no sobre el patrón oro clásico de David Humé. Desde entonces muchas de las divisas al indexarse al dólar por entender que era lo mejor referencia de cambio para buscar la competitividad y la cobertura, intentaron la alianza de nueva protección. Otras divisas lo harían con el franco o el marco al pretender suponer que las divisas en su mayor manifestación estarían amarradas al valor ineludible del dólar por su importancia internacional, lo cual era cierto si éste mantenía su relación intrínseca con la cotización del oro en el mercado. No obstante ante la flotación de las tasas de cambio por virtud del colapso intencionado del Bretton Woods, se vendría abajo tal expectativa. Es bueno saber cómo pretensión de la crítica, que para el día 2 de diciembre de 2005 el yen y en general el resto de las divisas, incluyendo el euro habían caído en sus valores de cotización respecto al dólar, con excepción de riguroso criterio hacia la consideración de la libra esterlina por consenso formal ante Washington y hacia el interés de otras variables de juicios exclusivos, y que sin duda subsidia al dólar indirectamente de una y otra manera con las reservas de oro y alguna otra herramienta financiera, ya que es de recordar la mancomunidad especial que existe entre estas dos naciones para robustecer el libre mercado. Esto lo revela la historia innata sobre la génesis de EE.UU. por motivo de la guerra de independencia de 1775 a 1783 ante discreciones de subsidios mutuos, como se observan hoy.

Así que la guerra de las divisas tiene una natural identificación con la historia de este país que le ha dejado sentir su liderazgo en el mercado, y que continua influyendo fuertemente en inversiones de operaciones derivadas con los dólares que le permitido reciclar el sistema. Es de recordar que éste tipo de mercado artificial ha sido el escenario perfecto para manosear las políticas globales, y no debe menospreciarse su importante influencia. Los operadores y especuladores continúan siendo protagonistas en sus posiciones largas y cortas, y exponiendo al límite la especulación. Recordemos que el dinero es el bien material de mayor representatividad como medio de cambio, y prácticamente es la mercancía de mayor influencia en esa rentabilidad inmediata que le distingue en los mercados. Por eso es que los ataques de especulación, pueden poner en aprietos a cualquier divisa, y más a un dólar debilitado en su propio terreno de inestabilidad. Porque asimismo es de reconocer que los especuladores son los grandes terratenientes del dinero, y ellos deciden el momento de la volatilidad y de la toma de ganancias.

La ola terrorista es un fuerte referente para motivar una posible caída del mercado, ya que Siria odia al sistema de la usura y a todos los medios que comercian con el dinero, y es de saber que Siria no tienen compromisos amarrados con el Fondo Monetario Internacional como las demás naciones. Es decir, la nación no se considera esclava del capitalismo, pero si representará el objetivo más preciso de los intereses árabes para cimbrar económicamente los mercados. No obstante mientras la tecnología de guerra continué favoreciendo al imperio Yanqui, y ahora con el novedoso proyecto aurora que rebasa la expectativas más ilustres de una guerra sin precedentes, como es el caso del avión de combate SR.91, y formando parte integral de las políticas globales del Pentágono, se permitirá continuar financiar como hasta hoy la relativa fortaleza del dólar hasta el límite de lo expuesto a este riesgo de racismo occidental que permea al mundo árabe; claro, entre tanto permanezca, como ya lo indicamos, la hegemonía de esta poderosa nación y su tecnología de guerra su última generación. Aunque debemos expresar que la devaluación no siempre está supeditada a criterios de investigación como si fuesen absolutos, ya que partimos de supuestos que pueden tener o no un impacto sobre la esperanza de lo que se analiza. La realidad conmensurada se maneja en otro contexto muy diferente al que ofrece el estudio genérico de los mercados. Pero lo que sí es una realidad, es el protocolo oficial que maneja a discreción una minoría capitalista sobre el acontecer mundial, y eso lo sabemos en puntos absolutos de estricta confidencialidad sobre historia humana que no siempre parte del error estudiado, aunque se muestra la verdadera insinuación como se viene ilustrando. Es decir, hoy las divisas están bajo el resguardo y la función unilateral de una política gubernamental dirigida a moderación por inversionistas privados, ya que entendemos que el mercado no influye de manera decidida con estudios econométricos como para colapsar materialmente una divisa cuando se propone dicho análisis, porque si así fuere, el propio colapso generaría cantidad de millonarios en la periferia al mantener todos el control de la escena económica. Así que el gobierno supranacional sabe administrar la psicología social y controla todos los escenarios posibles a su antojo con una formula absoluta, y la esconde para el resto de la inquietud humana, pero según Friedrich Hayek y Milton Friedman, la libertad económica es una libertad política, lo cual es una frivolidad engrandecida. Y es por tanto que solo una situación mediática de alternancia ingeniosa sobre este modo de manipular el mercado, podría alterar el escenario internacional para hacer colapsar al dólar y favorecer el cetro de importantes dinastías. Por ejemplo: si en tal inmediatez la Unión Europea se hiciera dueña de la tecnología de guerra para respaldar al euro e influyera políticamente en el mundo con su fuerza ministerial tan distinguida y ante un proyecto de magnitud y unidad humana, prácticamente haría colapsar necesariamente al dólar, al administrar la tecnología total del mundo. Y se sabe naturalmente por algunos medios, que esa es la pretensión del gigante europeo: quitarle el liderazgo tecnológico a EE.UU., ya que a la vez gran parte de su milicia se está adiestrando en aquella región mediante acuerdos bilaterales ya establecidos con la ONU y otras representaciones europeas. Así que ahí el criterio de lo que posiblemente se ventile en el escenario mundial, augurando todavía el liderazgo norteamericano y su divisa oficial con influencia determinante en la política exterior; aunque a pesar de todo ello se mantenga inestable, o con crisis en su fortaleza, porque es de comprender que esa continua emisión de dólares al sistema, es su punto más frágil en la contienda ministerial sobre el mercado de cambios, y porque dolarizar la economía en ese sentido tan absurdo, es sobreestimar un suicidio soberano, considerando que en igual sentido las políticas de reordenamiento económico provienen necesariamente de comités y regencias privadas establecidas para ello, y porque además son inversiones en activos sin trascendencia económica; inflados solo por el deseo de la codicia gestada, y que en cualquier momento tenderán a depreciarse ante una eventual caída de los precios internacionales de cualquier variable financiera o económica que se desee manipular a la baja. Por lo que es un deber por tanto reconocer que todos estos caprichos monetarios ya están determinados en un proyecto formal de descomposición global, y que forman parte de una manipulación institucionalizada para propósitos imperialistas. Los banqueros internacionales sinarquistas han financiado desde hace siglos al mundo y por demás el despertar tecnológico y el mercantilismo ferviente nacido hace 400 años, lo enclaustraron para exponerlo a su favor y ser merecedores del sueño de otros. La desmonetización del oro fue fundamental para fortalecer a la divisa norteamericana y así traicionar el comercio tradicional. El oro ahora ha quedado resguardado para fines todavía inexactos, aunque con cierta insinuación para subsidiar al mundo en caso de un síncope. Más por lo pronto las divisas digitales absorben en la transición su pureza endémica.

El avance tecnológico y la integración económica del mundo
Sin duda alguna observamos que las diferentes ramas de la ingeniería en general han aumentado la revolución tecnológica a pasos verdaderamente vertiginosos y no hay duda de ello. El avance de la ciencia ha permitido desarrollar infinidad de campos. Hoy es una realidad para el mundo la hegemonía política en todos los planos del quehacer social. La ciencia lo ha hecho posible, y ahora podemos observar esa nueva etapa biotécnica en el mundo que permite engrandecer a la sociedad en su comunicación diaria y ante esta eventualidad se le da realce a ese gesto innovador; y resulta por demás pertinente identificar también en esa nueva generación de avance técnico, la serie de ajustes macroeconómicos y sociales que se dan por definición, y que se han provocado hacia esa nueva realidad de la nueva cosmovisión humana; acomodando lo técnico a la vida social del ser humano, a esa nueva estructura y cultura universal. Simplemente hoy tenemos que acogernos al nuevo trato cultural, al nuevo proyecto social y al mismo tiempo sujetarnos a la lealtad de una ley global, como ya se insinúa en muchas investigaciones.

Creemos pues que no debemos dudar de la enorme estructura que se levanta a pesar del sufrimiento social; a pesar de la descomposición social manifiesta y tan degradante, porque aun así se han venido cristalizando cantidad de ideas dominantes para construir el monopolio global que permita suministrar todos los satisfactores económicos que demanda una sociedad integrada como la que se está construyendo. Las megafusiones tan extendidas en el medio económico son solo un ejemplo claro que se advierte en la periferia, y ante el futuro que le espera a la sociedad consumista a pesar de las leyes que penalizan los mercados absolutistas, esta es una realidad encomiable. Solo mencionemos lo que reveló el 8 de noviembre de 1999 en su primera plana  The New York Times en relación a las unificaciones empresariales. Señalo: “que bajo las administraciones presidenciales de Ronald Reagan y George Bush padre, ocurrieron 85,041 fusiones que representaron $3.5 trillones de dólares y que bajo la sola administración de BiIl Clinton (7 años), ocurrieron 166,310 fusiones que fueron valoradas en $9.8 trillones de dólares; es decir, casi el doble de las dos administraciones anteriores”

Ante esta argumentación nos damos cuenta como se integra el mundo a pasos agigantados para crear un solo mercado, y gracias al favor del libre comercio, a las reformas financieras promovidas en infinidad de países y a la gran oferta de dinero como medio de manipulación que compra voluntades en los medios especulativos para acelerar el proyecto. Para 1977 se revelo asimismo que las multinacionales controlaban a esa fecha al menos el 70% del comercio mundial y el 75% de las inversiones directas en el extranjero. Así que todos nos damos cuenta de los muchos desequilibrios creados por el monetarismo tendencioso desde los más inhóspitos lugares donde se esconde el interés privado, y que tiene patrocinado al mundo en todos sus intereses. Tales escenarios han sido creados mediante algoritmos técnicos bien refinados, y mediante plataformas tecnológicas de alta simulación que permiten medir y recrear el comportamiento humano en tal o cual dirección para favorecer el proyecto social. Por ejemplo: escenificar propiamente un mercado de crédito con tasas activas sumamente elevadas o en tal defecto, un mercado cambiario con ciertas restricciones para no ofrecer motivos psicológicos o señales equívocas al ambiente, son principios muy elementales para soslayar, y se vuelve a referir con insistencia que la tecnológica hace el milagro de la integración política y social, y también el milagro de la manipulación humana para favorecer la estructura del sistema-mundo, y que nadie puede refutar porque ya es un hecho sincrónico en curso. Las crisis económicas tan recurrentes obligan a ese hecho sinuoso, y lo hemos visto cristalizar a lo largo de estos dos últimos siglos. Compréndase entonces que ahora pasamos a formar parte de un buzón electrónico, de un objeto digital de última generación. Y ahora es posible interactuar con el medio ambiente al grado de manipularlo, de degradarlo como se desee, y la razón natural de cambio lo vemos en el poder que despliegan los huracanes creados a la sazón sobre las zonas costeras con manipulación directa de las estructuras iónicas de la atmosfera. Y porque además es bueno recordar, que la cultura del miedo es un fin político para insinuar el plan global. Porque por otra parte hemos de saber que fue reconocido y fue singular el fraude en el foro ambiental de Kyoto en 1997, mismo que entra en vigor en el 2005, y el cual evidencio con toda intensión, que se persiguen fines de control económico y humano. Tal vez la técnica llevada al extremo de lo que dicte el interés del dinero concentrado en EE.UU. permite crear cualquier eventualidad en el mundo que hoy conocemos.

Los escenarios en general dan muestra del poder inmiscuido en el mando que lo concentra, y de que todo está fielmente organizado tecnológicamente. Cada fase significa un costo más para la vida social, y no es posible dejar al margen el avance de la ciencia a pesar de las pérdidas humanas. Se requiere administrar la actividad total con el alcance tecnológico; desde un simple transitar por la calle hasta consumir un satisfactor económico, y estos efectos tan notorios que exponemos, han motivado a que las divisas estén en juego para dinamizar a los mercados hasta el límite del consumo y de hacer comercio hasta degradarlo completamente al extremo. Por tanto el juego económico y político va de la mano y al encuentro de lo que ya se ha planificado; de lo que ya se ha reestructurado en el orden biotécnico. Y por lo demás, lo necesario y sensato es aguardar ese futuro.

Es bueno reconocer que hoy existe un despertar crítico en todo sentido para interesarnos juntos por el bienestar que pretendemos. Investigadores de todo el mundo cuestionan la misma situación crítica de la quiebra financiera que vive EE.UU. y de la gran tragedia social y económica que se expone sin distingo para el mundo desde 1972 como cuenta regresiva. Solo esperamos más motivos que inspiren el interés crítico de los asuntos sociales y del importante rigor de las cosas que se mueven el mundo para fortalecer aún más la idea de esta crisis de excepción.

Conclusiones
La tragedia social que se presenta hoy día en diferentes facetas, necesariamente viene precedida de ese interés materialista tan peculiar en la especie humana por dominar fronteras, y es tan natural el argumento, que lo narra la propia historia de manera extraordinaria de desgracias habidas para formalizar la génesis de una etapa posterior que supere necesariamente al anterior. Y no hay más que decir, porque el propio espíritu del ser humano se inclina siempre a la conquista del pensamiento de otros para avasallar. Y así está reconocido el modo de vivir en EE.UU.; destruyendo la actitud moral que identifico a sus gobernantes y gobernados por muchos años en la historia ejemplar de esta nación de aquellos años. Sin embargo algunos dicen, debemos aprender de los errores, aunque lo material siga en alguna forma esclavizando la vida humana. Hoy pues el mundo se construye a partir de ideales falsos de libertad que promover en sí, todo un relativismo a ultranza en el contexto social, por lo que la historia de EE.UU. como buen ejemplo a imitar se traduce en un evidente fracaso, y ya no lo es la luz de la esperanza por integrar a América en el sentido justo que pretendía la visión de la doctrina económica de James Monroe, puesto que se ha vuelto en contra del bien común que institucionalizó en su oportunidad con su independencia en 1776 ante la virtud forjada de sus más ilustres estadistas en la carta constitucional para promocionar y conquistar los logros de la ideología en el plano del hemisferio. Hoy sin embargo esta nación, parece seguir los mismos juicios que le acontecieron a la República de Weimar (Alemania), con una divisa que debiera hoy estar devaluada en razón del infortunio miserable que tiene en cuentas nacionales, porque hemos de entender que el Bretton Woods como opción de subsidio, insto siempre al desarrollo económico como forma propia de hacer fortalecer el valor conexo de las divisas en el medio cambiario, buscando siempre la justicia económica en el quehacer político y social de todas las naciones. Ese fue el interés inicialmente concebido de intentar indexar la onza de oro al dólar y procurar la estabilidad económica en la vida de las naciones. Hacia 1970 la competición por los mercados parecía justa y bien fundada en cada uno de los programas promovidos por las nacientes organizaciones internacionales para intentar tomar espacios económicos con equidad. Porque se recuerda que EE.UU. en igualdad de circunstancias competía con Canadá, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, en 4.0%, 5.6%, 5.3%, 4.5% 5.0% y 3.3% respectivamente, a excepción de Japón que dentro del G7 mantenía un crecimiento superior al promedio en 9.6%. No obstante vemos que al menos se procuraba una postura homogénea. En los países emergentes por igual virtud se mantenía algo muy similar. Sin embargo desmejoro el crecimiento general para 1980 cuando ya había colapsado el sistema de Bretton Woods, aumentando la liquidez y afectando el poder de consumo ante la eventual presencia de tasas de cambio flotantes; por lo que se evidencia inmediatamente en esa consideración consensada, una caída extraordinaria de -0.2% para la economía norteamericana a esa fecha. China logra sobreponerse al mantener su crecimiento en 7.8% ya en plena competencia con EE.UU. Sin embargo para 1999 en plena respuesta al libre mercado, EE.UU. alcanza a responder en su lucha por los mercados con un crecimiento discreto de 2.7% y China lo hace en 11.0%. O sea que ante las circunstancias deplorables que provoca la doctrina de la productividad, el libre mercado se avoca a asistir en beneplácito directo a China por ser el principal exportador de mano de obra barata para el mundo, y por el contrario, para EE.UU. la encarece en ese exponencial plan por someter el trabajo humano a la oferta extraordinaria de dinero en el sistema, como lo hemos señalado. Y parece irónico el libre mercado en tal sentido, ya que EE.UU. mantiene la regencia económica en el mundo con el poder de influencia que extiende el dólar y el mayor índice de penetración sobre PIB global, lo cual refleja esta nación con $16,720 miles de millones de dólares; China le sigue con $13,390. Por tanto se comprende que China y Japón financian en buena medida al mercado doméstico de EE.UU. a través de la importante tenencia de dólares por inversiones en bonos federales. No obstante, a la fecha esta importante nación por medio del sistema de la Reserva Federal ha estado recomprando sus propios títulos, y esto lo pone en evidencia sublime ante el posible desplome de tanta masa monetaria fabricada de la nada, donde los ciudadanos de esta nación estarán expuestos a la peor crisis de la historia por virtud de los portafolios tan dirigidos a la especulación en la inversión institucional y financiamientos hipotecarios. Así que aun vemos en el entarimado económico persistir cierta tendencia de competencia abierta entre China y EE.UU. para el cierre de 2014, porque ya Japón queda aislado y amarrado forzosamente a los intereses de Washington como suministrador de crédito para el mercado asiático. Observamos que para esa fecha EE.UU en su desarrollo económico se ubica a en 2.4%, China en 10.6% y Japón queda en el rezago con -0.1%. Así que debemos poner en perspectiva que la economía de mercado viene a favorecer artificialmente a países emergentes con la doctrina de las subcontrataciones y los modelos outsourcing, si lo vemos en el sentido de desear desprestigiar económicamente la labor humana en el mundo como plan social irrestricto para concentrar la producción. China es un importante exportación de mano de obra si lo distinguimos en el sentido cultural de desear devengar salarios de miseria y violación natural a los derechos humanos en el contexto político de su densidad de población, porque tal parece que este país se confabula también con el prestigio económico que tiene el dinero en sí para dictar criterios de trabajo para el mundo; para favorecer la rentabilidad de las empresas globales y promover la migración que también yace como intensión en el protocolo político de la globalización, y EE.UU. por supuesto, en ese interés mutuo de elevada influencia política para el mundo, alimenta en igual sentido el criterio innatural sin velar por los derechos sociales. Así que el panorama parecer descomponerse, ya que el ingreso per-cápita para los países desarrollados, crece a pesar de su bajo crecimiento económico, y el de los países pobres a independencia del territorio geográfico que ocupan, disminuye de manera gradual y arbitraria, y lo podemos ver en el siguiente grafico que expresa la tragedia en China al ubicarse en el lugar 121 del ranking mundial. India en el 168, y EE.UU. por demás en la contrariedad ubicándose en el lugar 15. Así que es tan singular el análisis en este argumento que podemos distinguir que en 1970 el proteccionismo económico era un aliciente muy cómodo para mejorar la producción interna y competir por los mercados internacionales con tasas fijas de cambio para el mercado de divisas. Es decir, fijando la comodidad de un mercado de cambios sin volatilidad para competir en igualdad de circunstancias por los mercados; como si fuese una media en una cesta de divisas, o una sola divisa que acomoda el interés del mercado para todos. Y en realidad eso pretendía el esquema de tasas fijas para promover el empleo y eficiencia productiva para cubrir eficientemente la oferta de dinero sin vaivenes. Sin embargo hoy se alternan dos mercados con elevada especulación para hacer morir el salario devengado del trabajador promedio en el mundo y hacer inspirar la demanda del crédito abusivo que esclaviza y hace perder la soberanía humana en manos del poder materialista que corrompe el escenario. Hoy entonces el libre mercado viene a humillar la libertad económica alcanzada en el tratado de Westfalia para ponderar la riqueza de unos cuantos que han sabido manipular al mundo a través de sus argucias y proliferación incesante de creencias religiosas. Porque hoy debemos de saber que con religión se hace política en todo el contexto social. Por tanto el monetarismo tendencioso vino a descomponer la bondad de Bretton Woods, y de ahí el singular sentimiento que ahora favorece a China por tratar de considerar en su Tesorería nacional la mayor reserva de oro para buscar tal vez, desequilibrar el mercado con una dosis de benevolencia a favor del yuan o del euro por una disputa hegemónica que marque la diferencia, y exponga al dólar a una depreciación humillante. Porque en realidad EE.UU. debiera devaluar propiamente su moneda y por contra el yuan revaluarse, siguiendo estrictamente los criterios más concretos establecidos en el consenso de New Hampshire, Nueva Inglaterra en 1944. . No obstante que por lo pronto no se reconocerá esta realidad, ya que es ultra secreto el decreto de la postura global en el futuro. Pero continuando con la bondad que despedía el Bretton Woods, el crecimiento naciente en los 50s, 60s y 70s no vertía ni proponía beneficios tan extremos hacia países desarrollados como se advierte hoy con el comercio infame del dinero, y este es el mal del mercado que hoy castiga la capacidad de compra del dinero para las mayorías y en derroche extremo para unos cuantos que saben destilarlo, y concesionando por igual criterio spreads cambiarios en cada segundo a beneficio de los bróker, y en igual sentido autentificando un sueño realizado para personajes que disponen del señoreaje e influencia política necesaria en todo el comercio del dinero. Porque hemos de reconocer que ningún otro satisfactor económico, como lo es el dinero, brinda tanta dispensa a los agentes del mercado como artículo de cambio, y eso es lo más peligroso que logramos imaginarnos con esta dolarización económica tan extendida, y que se hace ver tan literal en este libre mercado sin razón de ser, donde el dinero en hace excelso, distorsionando todo.

Hacia finales de 1998 observamos que la bolsa contratada en el mercado de derivados financieros para todo el mundo ascendía a $42 trillones de dólares, y la bolsa Nueva york mantenía en sus arcas a esa fecha el 50% de esa riqueza inflada. A continuación podemos ver como se encuentran a diciembre de 2014 capitalizadas las diez más importantes bolsas financieras del mundo en todos sus valores económicos, y esto, en el interés de poner en perspectiva lo que significa la Bolsa de Nueva York en el entorno global de la inversión artificial total a esa fecha y del gran riesgo que se exporta el mundo sin ningún criterio soberano (ver cuadro).

Analizando el grafico, observamos que de las cincuenta nueve bolsas financieras enlistadas en la World Federation of Exchanges, las más capitalizadas en el mundo son doce, y en reconocimiento obligado se encuentran concursando en la misma muestra dos bolsas de EE.UU. muy representativas en sus porcentajes de participación peculiar: el NASDAQ OMX con 10.99% (valores de tecnología) y NYSE con 30.46% (valores financieros), y donde ambas asumen la cobertura de 41.45% de todo el mercado, siendo muy importante para el contexto de riesgo de mercado este valor de representación. Le sigue en la clasificación la bolsa de Tokio con 6.89% en el tercer lugar con un porcentaje muy por debajo de la bolsa de Nueva York, y después Shanghái SE con 6.19% en cuarto lugar, y en quinto se clasifica Hong Kong con 5.09%. Estas cincos bolsas se llevan una participación en conjunto para ponderar el riesgo en 59.62% del mercado total, y es demasiado alto si tomamos en cuenta que el porcentaje más representativo para manipular lo tiene la Bolsa de Nueva York en su gama de inversión más voluptuosa, lo cual expone el mayor riesgo para el sistema de crédito de todo el mundo. Empero podemos observar que ante el eminente riesgo de inversión y de crédito tomado por zona económica, el menos volátil es el que corresponde a Europa y África con un 19.17% como se advierte en el cuadro, sugiriendo tal vez que ante un eventual colapso sobre los valores internacionales, salgan bien libradas estas dos zonas de resguardo del desprestigio respectivo de sus monedas, y que en cambio América y Asia-Pacífico con sus respectivas divisas que financian a todo el mercado, tomen sin recato los costos de la caída como se observa en su generalidad para ponderar un 80.83% del total (47.65% más 33.18%); claro si necesariamente ponderamos el reconocimiento hacia esa posibilidad, teniendo en cuenta que EE.UU. participa con el 41.45% del mercado para sus dos bolsas reconocidas, y es el único proveedor de crédito y de dinero sin distinción para el mundo.

Hemos de comprender también que la economía de EE.UU. a la par de tanta inestabilidad financiera, se encuentra en crisis, y en pleno sentido se critica el hecho sumario de todas sus decisiones políticas, y por virtud ciertamente del gran financiamiento a su propio gasto público y demás inversiones sin sentido productivo para el mercado doméstico en general, ya que está exportando de manera desenfrenada una hiperinflación importante para el mundo ante la inyección perseverante de dólares al sistema monetario internacional. Y este exceso de masa monetaria debilita obligatoriamente a la divisa más importante de la historia, y es por tanto que continua resistiéndose a una devaluación necesaria. Claro, el poder de regencia que le dota el Pentágono y el poder diplomático de sus agentes en el exterior, le brinda fortaleza relativa para los mercados. Por su parte China hemos de saber que es el principal tomador e inversor de esos dólares y que los utiliza para el comercio mutuo de mercancías e inversiones especulativas. Se resiste por igual a revaluar el yuan ante las exigencias de su poder de exportación y de su balanza comercial superavitaria, siendo por tanto intransigentes ambas posturas para el progreso de la globalización; si esa fuera la postura justa del plan de la federación para el mundo. Empero, como dicen algunos investigadores, el dólar ya colapso, y entendemos que solo se recrean ciertos ajustes para determinar la decisión unilateral que lo decrete, ya que por igual las cuentas nacionales de EE.UU. como lo dijimos en su momento, se mantienen en déficits permanentes. Y por  demás, solo resta esperar hasta donde el sistema de la Reserva Federal puede resistir la insinuación, y asegurar el tiempo de la obstinación para continuar castigando las tasas de interés de los bonos federales, que están cercanas a cero, o posiblemente negativas, y no solo para los propósitos totalitarios de la Reserva Federal, sino también para el Banco Central de la Unión Europea, el Banco de pagos Internacionales, y otros bancos centrales. Por tanto habremos de estar atentos al desenvolvimiento financiero de los tipos de interés de los bonos federales y el comportamiento inestable de las divisas para acercarnos a un mejor pronóstico, ya que muchas de estas monedas se sensibilizaron a la baja al revaluarse recientemente el dólar en el mercado, y lo mismo hizo el yuan chino para devaluarse. La disputa sin embargo entre ambas naciones parece encasillarse por la operación mayoritaria de las reservas internacionales. Pero en tanto estas dos monedas se protegen la una de la otra, el euro puede aprovechar la disensión y salir avante con una importante disciplina y liderazgo a nivel mundial si continúa el desgaste de ese modo.

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Recibido: 21/08/2015 Aceptado: 02/09/2015 Publicado: Septiembre de 2015

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